Junts vuelve a marcar los 'tempos' de la negociación. Y el reloj ha empezado su cuenta atrás -de dos meses- para investir a un presidente antes de una nueva convocatoria automática de elecciones. Los principales escollos son el papel de Puigdemont y su Consell per la República, así como la línea a seguir en Madrid y el reparto de las consejerías económicas.

El candidato a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès (ERC), ha avisado al expresidente catalán de que el presidente de la Generalitat es "insustituible" y aunque reconoce al Consell per la República que preside el exmandatario fugado en Bélgica, ha advertido de que rechaza "tutelas". En el segundo intento para ser investido president, Aragonès ha vuelto a fracasar, tras la abstención de Junts, y conseguir únicamente los 42 votos favorables de ERC y CUP.

En su discurso, Aragonès ha concretado que hay que reconocer todos los espacios del independentismo dentro de Cataluña y fuera del territorio --en referencia al CxRep--, pero ha destacado que hay que poner en valor el liderazgo de las instituciones de Cataluña, como el Parlament, el Govern y su presidente, que tienen "una responsabilidad indelegable e insustituible".

El candidato ha reconocido no obstante la necesidad de multiplicar la fuerza del independentismo con activos como el del Consell per la República (CxRep), y ha apostado por seguir sumando nuevos elementos a su pluralidad para coordinar estrategias, pero ha advertido: "Sin sustituciones ni tutelas".

"Quiero ser claro y honesto también en este sentido. Aprovechemos todos los activos: las entidades movilizadas, la pluralidad política del independentismo, la participación y la reivindicación política de los presos y la del exilio, y también, claro, la organizada alrededor del CxRep", ha admitido en su intervención en la segunda vuelta del pleno de investidura en el Parlament.

En las negociaciones que no han prosperado entre ERC y Junts el principal escollo ha sido el papel del órgano que lidera Puigdemont, que Junts quería que ganara peso decisorio --un peso extraído de la Generalitat-- mientras ERC se oponía a esta propuesta.

Más del 50% de los votos independentistas

También ha llamado a afrontar la negociación con el Estado con la fuerza que proporciona que el independentismo haya superado por primera vez el 50% de los votos en unas elecciones al Parlament.

"Sería un error que el independentismo no aprovechara esta fuerza para reivindicarse ante un Estado que nunca hasta ahora había accedido a negociar con la Generalitat un referéndum de autodeterminación. Sería un error no aprovecharlo para conseguir la amnistía", ha resaltado.

Según Aragonès, el independentismo tiene ahora una posición "idónea" para intentar superar el bloqueo actual y recuperar la iniciativa, y por ello ha pedido aislar los reproches y buscar un diagnóstico y una estrategia conjunta, partiendo de lo que se hizo bien en otoño de 2017 y lo que deben mejorar.

El objetivo de la negociación, ha concretado, debe ser conseguir que el conjunto de presos y "exiliados" sean libres, y que los catalanes puedan votar en paz si quieren ser independientes y que se aplique el resultado del referéndum

"Negociación dificilísima"

"Este es el objetivo de una negociación difícil, dificílisima. No tenemos que dejar de preparar alternativas. Y por ello, no dejemos de trabajar conjuntamente para articular respuestas porque, en caso de que no lo consigamos, en vez de dar un paso atrás demos dos adelante", ha advertido.

También ha reconocido que ya hay un camino hecho por parte de muchas personas, movimientos sociales y políticos, ayuntamientos y de las mayorías parlamentarias independentistas del Govern que encabezó Carles Puigdemont con el entonces vicepresidente, Oriol Junqueras, y también del de Quim Torra, y que "hay que seguir contando con todo el mundo porque aquí no sobra nadie, sino que hay que ser muchos más".

Fortalezas y debilidades

En su opinión, las fortalezas del independentismo que hicieron posible el 1-O pasaron por asociar la idea de independencia a la de democracia, por la unidad estratégica y por la alianza de las instituciones, sociedad civil y ciudadanía, pero considera que no lograron movilizar a los votantes del 'no', tampoco supieron contrarrestar la "ofensiva" del Estado y no hubo un reconocimiento internacional.

Para poder avanzar hacia la amnistía y la autodeterminación, Aragonès ha propuesto un Acuerdo Nacional que agrupe todas las formaciones políticas, instituciones y entidades a favor de la libertad de los presos y de un referéndum, y también ha defendido la necesidad de trabajar para hacer crecer el independentismo en su pluralidad y diversidad.

Además, ha apelado a tener la mano al soberanismo porque "representan una parte muy importante del país que entiende y defiende desde una posición no independentista que Cataluña tiene derecho a la autodeterminación".