"La estabilidad del Gobierno de Andalucía no existe ya como tal, porque ya sí se puede decir abiertamente que no va a contar con el apoyo de Vox". El pacto de Gobierno andaluz con la formación de Santiago Abascal, como socio parlamentario, está roto después de confirmarse que el Ejecutivo que preside Juanma Moreno acogerá a 13 menores migrantes procedentes de Ceuta. Ha sido el portavoz parlamentario de la citada formación en Andalucía, Manuel Gavira, el encargado de anunciar la ruptura.

En declaraciones al programa Mesa de Análisis, de Canal Sur Televisión, Gavira ha asegurado que a partir de este momento su partido abre "un nuevo tiempo" en Andalucía. La ruptura es con matices, porque respetará todo lo firmado hasta ahora en los acuerdos de investidura.

Fuentes cercanas al presidente de la Junta, consultadas por Vozpópuli, afirman, al valorar la postura de Vox que "si ellos acaban con el primer gobierno del cambio, después de casi 40 años, cometerán un gran error, no lo entenderá su electorado y sufrirán un castigo", vaticinan sobre el coste político en las urnas para los de Abascal.

A juicio de las fuentes citadas "si Vox deja caer un gobierno por trece niños que vienen a Andalucía es que han perdido el concepto de la realidad", zanjan en espera de los próximos acontecimientos.

El principal quebradero de cabeza que se le abre ahora a la coalición conformada por Partido Popular y Ciudadanos es cómo sacar adelante los Presupuestos para 2022. Todo ello si se tiene en cuenta que el propio Moreno había dado ya instrucciones a su consejero de Hacienda, Juan Bravo, para comenzar a negociar dicho ejercicio. Los votos de los diputados de Vox han sido fundamentales hasta ahora para sacar adelante las cuentas aprobadas desde que el llamado 'gobierno del cambio' llegara al poder en Enero de 2019.

Si la situación no se reconduce el presidente Moreno tendrá, al fin, la excusa perfecta para provocar un adelanto electoral. Su argumento hasta ahora para no hacerlo era que no estaba en minoría parlamentaria. A partir de la próxima semana, con sesiones en el Parlamento andaluz, se escenificará la retirada del apoyo de la formación de derecha radical.

El nuevo portavoz de Vox, que encarna una línea más dura impuesta por la dirección nacional frente a su antecesor, Alejandro Hernández, ha calificado al Gobierno PP-Cs como "absolutamente frágil", tras los últimos acontecimientos. Gavira, tal y como hiciera este miércoles, ha vuelto a pedir la dimisión de la consejera de Igualdad, Rocío Ruiz (Cs), tras acusarla de provocar un "efecto llamada" para que la "inmigración ilegal" recale en Andalucía como parte de lo que considera "una invasión" de España.

Respuesta del Gobierno andaluz

Tras las declaraciones de Gavira, dando por roto el acuerdo con PP y Cs, la única reacción oficial es la del vicepresidente de la Junta, Juan Marín, del partido naranja: "Si Vox considera que dar amparo, en este caso, a menores no acompañados y que eso es un motivo para romper la estabilidad, la tranquilidad, el crecimiento económico en un momento como este en Andalucía, pues tendrá que dar cuenta de ello. Yo respeto todas las posiciones, por supuesto no las comparto, si tuviera la oportunidad de poder ayudar a alguien siempre lo haría", ha zanjado Juan Marín desde Fitur en Madrid.

Poco antes del anuncio de ruptura por parte de Vox, el consejero de Hacienda, Juan Bravo, ha explicado que no se trata de iniciar con Vox contactos para unas nuevas cuentas, sino que existe una comisión bilateral en la que, a lo largo del año, se van viendo los puntos que han negociado y las necesidades que se van produciendo "en esa negociación de acuerdos" que tienen, según recoge Europa Press.

En declaraciones a los periodistas, desde Jaén, ha asegurado que  "en el momento actual no hay ninguna tensión, ni ninguna situación difícil" en los contactos con Vox de cara a la elaboración del presupuesto de la Junta de Andalucía para 2022.

"En principio, salvo que manifiesten otra cosa, en el día a día de nuestro trabajo entendemos que tenemos que aspirar a tener unos presupuestos para 2022 que permitan tener una legislatura terminada desde el punto de vista presupuestario. En el momento actual no hay ninguna tensión ni ninguna situación difícil que apunte hacia otra línea", ha afirmado.

Ha destacado, eso sí, que "las negociaciones no son fáciles", pese a que "todo el mundo apunta que esto sale siempre" después de haber acordado las cuentas en tres ocasiones. Un intercambio de posiciones "no solamente con Vox", sino que, por ejemplo, "cada consejero defiende la posición de su consejería y también exige".