España

Podemos medirá sus ataques al PSOE para no activar su "orgullo de partido"

El partido de Pablo Iglesias sabe que el resultado del 26J y una posterior alianza de gobierno pasan por el electorado socialista. 

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias.
El líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. EFE

Las referencias a los GAL o la "cal viva", y cualquier vinculación ofensiva al pasado socialista, desaparecerán del discurso de Podemos en la antelasa del 26-J.  El partido de Pablo Iglesias medirá ahora sus ataques al PSOE para no activar su “orgullo de partido”. Sobre todo, porque la formación morada sabe tanto que su crecimiento en las urnas en las próximas generales como una posterior alianza de gobierno pasan inevitablemente por el electorado socialista. “Aunque ganemos, tenderemos la mano al PSOE", señaló la pasada semana el propio secretario general de Podemos en declaraciones a Telecinco.

A esta estrategia de la formación morada le pone letra José Antonio Errejón Villacieros, padre del secretario Político, Íñigo Errejón, y a la vez miembro del Círculo 3E y uno de los principales ideólogos del partido. En un artículo publicado en la revista Viento Sur, afín a la corriente interna de Anticapitalistas, señala que “el electorado que quiere cambio no entendería una campaña volcada en disputar la hegemonía de la izquierda al PSOE”.

En este sentido, Villacieros subraya que “es más que obvia la doble condición del PSOE como partido gestor del régimen oligárquico, de un lado”, pero también como “referente de una parte significativa de los sectores populares, por otro”. De este modo, considera que el hecho de que la organización socialista “se incline por una u otra vocación resultará capital para las posibilidades del cambio en nuestro país”. Así, emplaza a sus compañeros a avanzar en “la perspectiva de gobierno a la valenciana o a la portuguesa”, algo que considera “indispensable” para “neutralizar la ofensiva del sector más vinculado al 'establishment' del PSOE”, que recurrirá a la experiencia y el patrimonio socialista.

El padre de Errejón considera que el tono empleado en ciertos mensajes contra el PSOE fue un error durante las fallidas negociaciones

En este contexto, el economista subraya que tan importante es arañar al PSOE el mayor número posible de votos como “como sembrar en su seno un clima de confianza en el proyecto del cambio, evitando herir innecesariamente su sensibilidad y desarrollar un reactivo patriotismo de partido que ya se ha detectado con ocasión de las frustradas negociaciones”. Todo un mensaje implícito que alude a situaciones como la que protagonizó Iglesias en el último debate de investidura cuando acusó a Felipe González, icono del socialismo y el progreso en España, de tener “el pasado manchado de cal viva”, en alusión al negro episodio de los GAL. Aquellas palabras enervaron a la bancada socialista y a sus votantes.

Dentro de esa nueva pose que Podemos está adoptado, con la que busca recomponer puentes con los socialistas y templar ánimos, Iglesias ha reconocido recientemente que se excedió en aquella andanada contra González: “Me equivoqué”, ha sido su rectificación. Aunque no cite expresamente este caso, el padre de Errejón sostiene que el tono empleado en ciertos mensajes contra el PSOE fue un error de la cúpula de Podemos en su intento por llegar a acuerdos con el equipo negociador de Pedro Sánchez.

Mejor el perfil de Sánchez que el de Susana Díaz

En su artículo, titulado No pudo ser… pero hay que volver a intentarlo, Villacieros señala, no obstante, que la dirección actual del PSOE es la “única que podría favorecer cierto desplazamiento contrario al espíritu del 135” (por el reformado artículo de la Constitución que fija límites al déficit público). Es decir, pese al fracaso de esta legislatura, entiende que el perfil del secretario general de los socialistas encarna un mayor talante que el de la presidenta de la Junta de Andalucía y posible sucesora en Ferraz, Susana Díaz.

Villacieros emplaza a los suyos a no "herir innecesariamente la sensibilidad" del socialismo

“No es casualidad  la inquina hacia Pedro Sánchez de personalidades como Zapatero, Rubalcaba, Blanco o Bono, todos ellos partidarios de su sustitución por Susana Díaz, inequívocamente orientada a frenar el impulso del cambio por los medios que sean precisos”, afirma el padre de Errejón. Y en esta línea, recalca que ese gobierno del cambio requiere “alguna modalidad de aceptación” por parte de “este PSOE”. 

Con todo, Villacieros, que asesoró al equipo de Iglesias en uno de los textos de negociación presentados al PSOE, también se pone en el peor escenario para los intereses de su formación. “A corto plazo, sin embargo, -apunta- no es descartable que tras el 26J pudiéramos ver al PP de nuevo en la Moncloa. Y eso sería lo verdaderamente importante, que el ciclo iniciado el 15 de mayo del 2011 se cerrara con una reedición del gobierno de la derecha del régimen, si acaso renovada con la incorporación de C’s”. En tal caso, vaticina que “asistiríamos a una profundización de las tendencias más regresivas en la evolución del régimen y en el vaciamiento de sus componentes democráticos y sociales”.


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