La entidad constitucionalista Sociedad Civil Catalana (SCC) ha presentado este martes ante la Fiscalía Superior de Cataluña una denuncia contra el jefe de prensa de la Consejería de Interior, Joan Maria Piqué, por considerar que podría haber incurrido en los delitos de inducción a la rebelión e incitación a la violencia. Piqué publicó en su cuenta de Twitter el pasado jueves un mensaje en el se mostraba partidario de la vía bélica para lograr la independencia de Cataluña. "Puede ser", escribió el jefe de prensa del consejero Miquel Buch, "un enfoque que aún no hemos planteado y funcionaría".

Joan Maria Piqué, jefe de prensa de Miquel Buch, en una entrevista en TV3

En su denuncia, SCC expone que las palabras de Piqué bien pueden considerarse delictivas dentro de lo que tipifica el Código Penal. El tuit publicado en su cuenta de Twitter, indica la entidad, "constituye un llamamiento en toda regla a la rebelión para conseguir la independencia, esta vez mediante el uso de las armas visto que los anteriores enfoques no han funcionado".

¿Amparo de Quim Torra?

La entidad también se apoya en el hecho de que el jefe de prensa de Interior no se haya retractado públicamente. Y va más allá al recordar que sus palabras tampoco han sido censuradas ni por Buch ni por el presidente de la Generalitat, Quim Torra. Algo que, según SCC, podría significar que están "amparando no solo dicha conducta, sino la utilización de las armas como un enfoque no utilizado para la consecución de la independencia de Cataluña y que funcionaría". 

El consejero de Interior, Miquel Buch, en una imagen de archivo.

A pesar de que Miquel Buch aseguró el lunes que el tuit de su subordinado se había "malinterpretado", desde SCC se señala en la denuncia, finalmente, que Piqué era "plenamente consciente" en el momento de publicar el mensaje "de la repercusión que iba a tener". No en balde, es el máximo responsable de la comunicación de una consejería que está al mando de 17.000 mossos.

Tanto SCC como los partidos Ciudadanos, PSC y PP han exigido el cese de Piqué. Algo que, sin embargo, ha rechazado Miquel Buch por considerar que el escrito de su jefe de prensa está amparado por la libertad de expresión.