La plantilla de Telefónica España reduce el empleo al doble de la velocidad que lo hacen el resto de filiales del operador de telecomunicaciones.

Según los resultados correspondientes a los primeros tres meses del año, el ritmo de decrecimiento es del 6% interanual en nuestro país, por el 3% que se reduce en el resto de las filiales del grupo.

La compañía dirigida por José María Álvarez-Pallete cuenta con 25.383 empleos en nuestro país, por los 119.111 con que cuenta todo el Grupo a marzo de 2019 (a fecha de junio del presente año esta cifra es de 118.384 empleos; las cuentas de esos seis meses no desglosa los empleados en España).

Brasil, el segundo mercado por facturación del operador azul, cuenta con una plantilla de casi 34.500 empleados, Reino Unido dispone de unos 7.300 trabajadores, Argentina de poco más de 8.406, Perú 6.702, Colombia 5.405, Chile 4.299 y México 2.450

Los planes de bajas incentivadas llevados a cabo en nuestro país están detrás de este ritmo tan acelerado en España respecto al grupo entero. La necesidad de ajustar la plantilla a un mercado cada vez más globalizado y con más ingresos fuera que dentro de nuestras fronteras ha sido uno de los retos de Álvarez-Pallete.

No en vano España es 'sólo' el 26% de todos los ingresos del grupo. Nuestro país factura 12.706 millones de euros al año. Brasil ingresa 10.126 millones, Alemania 7.320 millones, Reino Unido 6.790 millones, la región denominada como Hispanomérica Sur (Argentina, Chile, Perú y Uruguay) 6.667 millones e Hispanoamérica Norte (Colombia, México, Centroamérica, Ecuador y Venezuela) 4.075 millones de euros. En total, Telefónica facturó 48.693 millones el año pasado.

Trabajadores por regiones

Brasil, el segundo mercado por facturación del operador azul, cuenta con una plantilla de casi 34.500 empleados, Reino Unido dispone de unos 7.300 trabajadores, Argentina de poco más de 8.406, Perú 6.702, Colombia 5.405, Chile 4.299, México 2.450, Venezuela 1.800, Centroamérica 1.430, Ecuador 1.300 y Uruguay 600 trabajadores.

A principios de este año el operador vendió su negocio en Centroamérica (Costa Rica, Panamá y Nicaragua) por 1.450 millones de euros, a fin de aligerar la deuda. Desde que José María Álvarez-Pallete fuera nombrado presidente de la corporación en 2016, este indicador se ha reducido en unos 10.000 millones, hasta los 40.000 millones.