Correos, una de las compañías públicas de mayor tamaño y volumen de facturación, está teniendo problemas para encontrar firma auditora. La licitación puesta en marcha por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), bajo cuya tutela se encuentra la empresa postal, para adjudicar el servicio de verificación de cuentas ha quedado desierto. El indudable atractivo de contar con un cliente como Correos no ha sido suficiente para convencer a las firmas del sector debido a unos precios demasiado ajustados, que hacen que las cuentas no salgan.

La SEPI busca una auditora para verificar las cuentas de Correos y de sus filiales Correos Express, Correos Telecom y Nexea para los próximos tres ejercicios (con posibilidad de prorrogarlo año a año hasta sumar seis) y que tome así el relevo de PwC, adjudicatario del anterior contrato. A comienzos de semana se certificaba el resultado desierto ante la falta de ofertas.

Fuentes del sector apuntan a la cuantía del contrato como principal motivo para que se haya producido este sorprendente desenlace. El montante total de la licitación es de 405.000 euros (490.000 euros con impuestos). "Son cifras más propias de la época de crisis que de ahora. Las urgencias no son las mismas y es difícil cuadrar las cuentas con números como éstos", señalan.

Otros expertos también llaman la atención sobre los efectos de los cambios normativos que obligan a separar los trabajos de consultoría y auditoría. "Las firmas están obteniendo unos resultados más que significativos con la primera y eso hace que están siendo mucho más selectivas con la segunda".

Hunosa, en la misma situación

La respuesta del mercado obligará a la SEPI a poner en marcha un nuevo proceso para poder seleccionar la auditora que se encargue de las cuentas de estas compañías durante los próximos años. Se estima que en el transcurso de un mes la sociedad volverá a licitar el contrato y lo dotará con algo más de presupuesto para intentar atraer, esta vez sí, algunas propuestas.

El caso de Correos y sus filiales ha sido el más llamativo pero no ha sido el único con el que se ha topado la SEPI a la hora de seleccionar auditor para las empresas públicas que están bajo su paraguas. Otro de los ejemplos ha sido el de la minera Hunosa, que tampoco ha sido capaz de encontrar una firma que se encargue de verificar sus números.

Además, SEPI también licitó contratos a comienzos de año parea las auditorías de sociedades como Agencia Efe, Cofivacasa, Enusa, Emgrisa y Etsa aunque, en estos casos, el proceso se encuentra aún en fase evaluación, según se recoge en la plataforma de contratación del sector público, dependiente del Ministerio de Hacienda.

"En el sector se tiene en cuenta que la Administración Pública cuenta con una serie de limitaciones a la hora de contratar servicios por criterios de austeridad. Sin embargo, las diferencias con el sector privado son, en este caso, demasiado elevadas. Y más, si se tiene en cuenta el tamaño de empresas como Correos y sus filiales", añadieron las fuentes.