Iberdrola invirtió 6.700 millones a finales de 2020 para comprar PNM Resources en Estados Unidos. En enero, tal y como adelantaba Vozpópuli, Naturgy compraba ponía su bandera en el país con la compra de Hamel Renewables por 50 millones. Este jueves, Repsol desvelaba su primer negocio renovable en territorio, movimiento que también adelantaba este medio. Tres movimientos que posicionan a las grandes energéticas españolas en la batalla para aprovechar los dos billones que prepara Joe Biden para descarbonizar su economía.

"El sector de las energías renovables está en auge tanto en España como a nivel internacional por el compromiso de descarbonización de los diferentes países, y posiblemente avivado por la victoria de Joe Biden, que lleva en su programa político un ambicioso plan para impulsar las energías verdes y que ha generado mucha expectación en el mercado", explica María José Descalzo, socia de Mercantil de Latham&Watkins.

El nuevo inquilino de la Casa Blanca cuenta con un plan de infraestructuras valorado en dos billones de dólares para los próximos ocho años. Su foco estará situado en diversas áreas como la red eléctrica, la energía limpia, las infraestructuras de banda ancha y el transporte terrestre, entre otras.

En concreto, hace referencia a una extensión de diez años y a la reducción progresiva de créditos fiscales en relación con la inversión en energía limpia y su producción (convirtiéndolos en pagos directos para abordar la monetización), la financiación de infraestructuras de banda ancha en zonas desatendidas, las inversiones destinadas a mejorar la resiliencia de la red y la financiación de programas de I+D en materia climática. 

Acciona también entra en la puja

Acciona es otra de las grandes energéticas españolas que busca el 'oro verde' de Biden. La empresa de los Entrecanales ya cuenta con diez parques eólicos en territorio estadounidense. La compañía invertirá cerca de 835 millones de euros en los próximos cuatro años para desarrollar estos nuevos proyectos, que responden al acuerdo firmado con Amazon para el suministro de energía renovable.

"En 2021 se dedicará mucho capital político y financiero a la lucha contra el cambio climático. Esto refleja la creciente toma de conciencia por parte de particulares, empresas, inversores y responsables políticos de lo crucial y urgente que es el clima", asegura Stephanie Kelly, economista política de Aberdeen Standard Investments. "Lo vemos en la política: el enfoque verde de la nueva administración Biden en Estados Unidos, el mayor despliegue del Green Deal europeo y los nuevos y ambiciosos objetivos climáticos de China", matiza.

Eólica marina

El pasado 29 de marzo, la Casa Blanca anunció también su estrategia para impulsar el sector eólico marino estadounidense. Entre las medidas anunciadas se incluye el objetivo de desarrollar 30 GW de energía eólica marina hasta 2030.

El anuncio de que la Oficina de Administración de Energía Oceánica (BOEM) priorizará la licitación pública de áreas en estado de Nueva York (NY Bight) para finales de 2021 o principios de 2022, el compromiso de aprobar 16 proyectos de energía eólica marina para el 2025, una dotación de 230 millones de dólares para financiar la modernización de la infraestructura portuaria, así como 3.000 millones de dólares de posibles préstamos para la industria eólica marítima, concedidos a través del Departamento de Energía (DOE).

Molino de energía eólica flotante.
Molino de energía eólica flotante. EP

Una apuesta por esta tecnología que ya celebra Iberdrola. La energética de Ignacio Sánchez Galán anunciaba este martes la luz verde del equipo de Biden para su primer parque de eólica marina en aguas jurisdiccionales de este país. El proyecto Vineyard Wind, que supone una inversión de 2.500 millones para generar 800 MW, ha logrado la aprobación federal definitiva para iniciar sus obras. Este país será uno de los lugares clave para su plan de inversión de 150.000 millones.

También para Naturgy. La empresa de Reynés quiere invertir hasta 1.800 millones de dólares (1.483 millones de euros) durante los próximos cinco años para disponer de una potencia operativa de 1,6 GW en 2025, a la vez que mantiene la posibilidad de desarrollar el resto de proyectos del vehículo adquirido hasta un total de 8 GW de energía fotovoltaica hasta el 2030. Repsol, tras invertir cerca de 250 millones en el 40% de Hecate, ya se prepara para comprar hasta el 100% en los próximos tres años, es decir, durante la legislatura de Biden.