García Carrión mueve ficha en su batalla judicial contra Goldman Sachs. El pasado octubre, el banco de inversión norteamericano presentó una demanda en Londres contra la conocida marca de bebidas por impago de dos transacciones vinculadas a contratos de cobertura de divisas. En total, el banco reclama 5,1 millones de euros.

Este tipo de contratos son habituales en empresas que, como García Carrión, exportan muchos de sus productos al extranjero. Sirven para proteger a las compañías de la volatilidad de las divisas y se articulan a través de contratos el los que se fija con antelación el precio de una divisa para una operación que se va a ejecutar en el futuro. De esta forma, aunque el tipo de cambio varíe, el comprador no lo sufre.

Ahora, la marca que preside José García Carrión ha presentado la contestación a la demanda y asegura que las transacciones en cuestión son nulas. Y no solo eso, también reclama 4,2 millones al banco de inversión y, de forma paralela, ha abierto la vía penal en España contra su exempleado y el banco.

En concreto, García Carrión ha presentado una querella contra Goldman Sachs, su exdirector financiero y su hijo. La compañía señala que el exdirectivo firmó el año pasado contratos de cobertura de divisas (valorados entre 42 y 132 millones) sin contar con autorización para ello, ya que había dejado de ser el director financiero de la compañía. Las operaciones en cuestión fueron en febrero y junio.

En la querella presentada en los tribunales de Madrid, García Carrión acusa al que fuera su responsable financiero de falsificar firmas y documentos, así como las cuentas de la compañía y de ocultar información a los auditores. El procedimiento incluye a Goldman porque a ojos de la compañía de bebidas, la entidad norteamericana facilitó la actuación del ya exdirectivo. A este respecto, señala que no comprobó que las operaciones contasen con la autorización real del presidente de la marca, requisito indispensable para transacciones superiores al millón de euros, como las descritas.

Guerra judicial entre Madrid y Londres

Además, también considera que Goldman hizo recomendaciones con el objetivo de obtener mayores beneficios y sin valorar que suponían un riesgo innecesario para la compañía, ya que estas transacciones no formaban parte de la actividad comercial habitual de la empresa.

Según los registros del Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME) de Murcia consultados por Vozpópuli, el director financiero fue cesado como vicepresidente y apoderado el 21 de enero de 2020. El 12 de noviembre de ese mismo año también dejó su cargo como consejero, siempre según los datos del BORME.

En la querella también está incluido el hijo del exdirectivo porque, según apunta García Carrión, ambos pusieron en marcha una empresa con la que se beneficiaron de este tipo de operaciones al utilizar información privilegiada.

Fuentes de García Carrión señalan a este diario que “se han iniciado acciones legales para reclamar los posibles perjuicios que estas operaciones no autorizadas pudieran ocasionar, en las instancias y ante los organismos reguladores oportunos, entendiendo que son contrarias a la regulación aplicable”. Goldman Sachs ha declinado hacer comentarios.