Si atendemos a la estadística de Radar Covid, Murcia, Aragón y La Rioja llevan una semana limpias de covid, cero casos registrado en siete días. La realidad, sin embargo, es bien diferente, y estas tres comunidades autónomas acumulan más de 4.700 casos de coronavirus en la última semana.

Esto es una buena muestra del escaso uso que hace la población de Radar Covid, la aplicación puesta en marcha hace diez meses por el Gobierno para facilitar el rastreo de casos. Pero aún hay más. Todavía siete comunidades autónomas no han desarrollado el convenio bilateral que formaliza el uso de la aplicación en su territorio.

El Acuerdo marco que establece el funcionamiento de la aplicación determina "los términos de uso por parte de las comunidades y ciudades autónomas de la aplicación “RADAR COVID” durante la fase de pruebas, hasta la fecha de total operatividad de la misma, que se producirá mediante la adhesión a la aplicación a través de los oportunos convenios bilaterales".

Es decir, que hasta que las comunidades autónomas no firmen los correspondientes convenios, la aplicación, aunque funcione en todos los territorios, estará en fase de pruebas de manera oficial. Las siete comunidades que todavía no han firmado un convenio de adhesión a la aplicación y siguen funcionando a través del Acuerdo marco temporal son País Vasco, Navarra, Canarias, Andalucía, Extremadura, Cataluña y Cantabria.

Esta misma semana, más de 300 días después de que se pusiera en marcha la aplicación, se unía otra comunidad a través de convenio. Se trata de Asturias, que se convierte en la décima comunidad en formalizar este paso.

Radar Covid cuesta 3,5 millones de euros y sólo detecta 2% de los casos

La aplicación Radar Covid se creó tras observar con detenimiento lo sucedido con países como China o Corea del Sur, que encontraron en las aplicaciones contra el coronavirus una interesante herramienta para frenar los contagios.

En total, el Gobierno se ha dejado unos 3,5 millones de euros de dinero público en su desarrollo, promoción y mantenimiento. En concreto, se adjudicó su creación a Indra, por un total de 330.000 euros, según refleja el contrato de licitación pública consultado por Vozpópuli.

Con posterioridad se adjudicó un nuevo contrato a Indra por valor de 1,7 millones de euros para el mantenimiento de la aplicación durante los dos próximos años. A este montante hay que sumar otra licitación de 1,5 millones de euros para promocionar el uso de la aplicación. En total, 3,5 millones de euros.

Sin embargo, según datos publicados en la propia web de la plataforma, la aplicación sólo detecta un 2% de los casos de coronavirus registrados en nuestro país. Radar COVID ha sido descargada un total de casi 7,5 millones de veces y su tasa de penetración es del 18%.

Radar Covid no es fiable a la hora de detectar contagios. El éxito de la app depende del volumen de descargas de la app y de su uso, pero también de los datos que faciliten las autonomías al usuario que haya sido contagiado para que los introduzca en su móvil.

Cuando este activa la app e introduce su código como contagiado el sistema avisa a aquellas personas que pasen más de 15 minutos a menos de dos metros de una persona con covid-19. Para ello, el teléfono debe 'saber' quién tiene la enfermedad. Para ello se ha de introducir un código facilitado por las CCAA cuando alguien da positivo. Esta es precisamente la información que el Gobierno dice no recibir de las autonomías.

Los códigos deben ser solicitados por las CCAA en primera instancia al Gobierno y, hasta la fecha, el Ejecutivo ha recibido un total de 1 millón de peticiones de códigos por parte de las autonomías. Estos códigos son, como decimos, los que deben ser enviados a cada persona contagiada para que los introduzca en la app. Además, el usuario de la app debe introducir la secuencia numérica en el teléfono, algo que no sucede siempre. Además, este medio ha contactado con varias personas que no recibieron ningún código de su Comunidad Autónoma tras ser declarados positivos.