Las exportaciones de las empresas españolas crecerán más de un 10% este año animadas por la mejora de las perspectivas económicas internacionales, el crecimiento de la demanda en los países que son destino de nuestras ventas y por el reciente anuncio de acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea que pondrá fin durante cinco años a los aranceles a algunos productos nacionales.

Según las previsiones más recientes del Banco de España, las ventas de bienes al exterior -que el año pasado se hundieron un 20%- crecerán un 11,9% en 2021, a lo que contribuirá la decisión de la Administración de Joe Biden de suspender por cinco años los aranceles del 25% a la importación de productos españoles como el vino, el aceite de oliva, aceitunas verdes, quesos, cítricos, carne de porcino o conservas de moluscos.

Estos aranceles estaban en vigor desde el 18 de octubre de 2019, en que el gobierno de Donald Trump decidió aplicarlos ante la respuesta del Órgano de Apelación de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que le daba permiso para imponer sanciones a la UE de hasta 7.500 millones de dólares para compensar que esta institución había incumplido lo pactado en el conflicto Airbus-Boeing.

Esta disputa por ayudas ilegales de la UE y EEUU a Airbus y Boeing respectivamente se inició en 2004, cuando EEUU denunció a la comunidad europea por subsidiar al gigante aeronáutico en contra de las normas de la OMC.

Diecisiete años después de que arrancara el conflicto y tras dos años de guerra arancelaria, los productos agroalimentarios españoles por fin podrán entrar en suelo estadounidense sin ser gravados con la tarifa del 25%, lo que ha estado perjudicando a las compañías vendedoras y ha reducido el volumen total de nuestras ventas.

Por cada 1% que suben los aranceles a la importación de un producto, el valor nominal de las exportaciones cae un 0,6%, según cálculos del Banco de España.

Los exportadores podrán recuperar sus márgenes de beneficio

El fin de los aranceles ha sido recibido con vítores por parte del campo español, ya que Estados Unidos es el principal destino de sus ventas fuera de la Unión Europea, con un volumen de exportaciones anuales de 2.032 millones de euros, sobre todo en aceite de oliva, vino y mosto, conservas de aceitunas y queso, según datos de COAG.

"El acuerdo que permite suspender los aranceles que aplica EEUU a determinados productos de de exportación española es una gran noticia. Esos productos, básicamente aeronáuticos, vinos, aceites y hortofrutícolas, han estado sometidos a aranceles elevados que penalizaban su precio en el mercado americano y limitaban así su capacidad de competir", explica a Vozpópuli Alfredo Bonet, secretario general del Círculo de Empresarios.

Aún así, "muchos de estos productos han logrado mantenerse en el mercado en esas condiciones desfavorables", dice en alusión a la caída de los márgenes por las bajadas de precios para compensar el arancel, "lo que es resultado del esfuerzo y sacrificio de los exportadores por mantener su cuota y del interés de los consumidores americanos en continuar demandándolos. Estos aranceles adicionales afectaban a unos 1.000 millones de euros de exportaciones, que ahora recuperaremos rápidamente y pronto aumentaremos", confía.

Pese a que el fin de los aranceles supone un alivio, algunos economistas consultados por este medio apuntan a que el peso total de estos productos sobre el conjunto de las exportaciones españolas es residual, de ahí que su impacto en PIB no sea muy significativo.

El fin de los aranceles tiene más importancia cualitativa que cuantitativa

Más que a nivel cuantitativo, creen que el fin de los aranceles y la tregua entre EEUU y la UE tiene importancia desde un punto de vista cualitativo.

"Veo como efecto positivo un cambio en la política comercial EEUU-UE y eso puede ser un paso hacia delante a la hora de establecer unos canales de relaciones comerciales que vayan a la contra de lo que estábamos viviendo en los últimos años de imponer restricciones arancelarias. El cambio de tendencia tiene un impacto mucho más positivo que las decisiones que se han tomado que, aunque son importantes, afectan a sectores muy concretos, por lo que su relevancia agregada no es tan significativa", apunta a este medio Carlos Ruiz, director de estudios del Instituto de Estudios Económicos (IEE).

El experto advierte, no obstante, de que aunque las exportaciones podrían impulsarse tras el fin de los aranceles un 0,6% por cada punto que han bajado esas tarifas, como calculaba el supervisor, este impulso podría verse compensado en parte por la apreciación que ha experimentado el euro frente al dólar.

Apunta también que, aunque el efecto agregado no es tan importante en términos cuantitativos -en cualitativos sí lo es-, "la eliminación de estos aranceles puede ser muy beneficioso para algunos productos y territorios determinados, a los que puede ayudar a recuperarse tras la covid-19".

La Rioja, Comunidad Valenciana y País Vasco, las más beneficiadas

Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research, señala en conversación con este medio que las comunidades que se van a ver más beneficiadas por el fin de estos aranceles son La Rioja (por la exportación del vino), la Comunidad Valenciana y el País Vasco (por el sector automotriz, maquinaría y equipos). "Entre un 7% y un 8% de las exportaciones de estas autonomías van a Estados Unidos", apunta.

"La mejor noticia es que se detienen las tensiones entre EEUU y la UE y no van a ir a más, y eso da certidumbre a todas las regiones que tienen comercio con EEUU y les puede incentivar a invertir y a incrementar esa capacidad para exportar. La incertidumbre afectaba muy negativamente y, además, había riesgo de escalada, de que se impusieran más aranceles a otros sectores", advierte. BBVA Research estima que las exportaciones crecerán más del 10% este año.

El experto considera además que la mejora de las relaciones entre EEUU y la UE puede servir para que intenten trabajar juntos por reducir la sobredependencia de China, especialmente en las cadenas de valor y el suministro de productos tecnológicos.