Francisco Peñalver Sánchez, socio de los Cereceda en la gestión de la promotora de la urbanización de lujo de La Finca, ha renunciado a su cargo como consejero en el vehículo cotizado de la compañía (cerca de 800 millones en activos) alegando "causas personales".

Peñalver fue desde 1968 el socio de confianza de Luis Cereceda hasta su fallecimiento en 2010, y luego la mano derecha de su hija mayor y actual presidenta de La Finca, Susana.

Según ha podido saber Vozpópuli, su salida del Consejo de Administración de la promotora está directamente relacionada con su implicación en la investigación de la Audiencia Nacional alrededor de la dirección de la empresa por contratar servicios ilegales del excomisario de la Policía Nacional José Manuel Villarejo.

Tanto Peñalver como Susana Cereceda (hija mayor de Luis, actual presidenta de la promotora y principal accionista con el 50,01%) han reconocido haber contratado al excomisario para espiar y erosionar la vida pública y privada de Yolanda Cereceda (hermana de Susana y actual accionista de La Finca con un 10,99%), Silvia Gómez Cuétara (la viuda de Cereceda) y Joaquín Torres (histórico arquitecto de Luis) entre 2012 y 2014 en medio de la batalla por el control del legado de Cereceda.

Peñalver y Susana llegaron en julio a un acuerdo con la Fiscalía con el objetivo de evitar tanto la cárcel como un juicio largo que ya se preveía potencialmente más dañino para la promotora. 

"Alguien tenía que pagar los platos rotos"

La mayor de las Cereceda se declaró culpable de los delitos de cohecho y revelación de secretos de particulares, y la Fiscalía rebajó su petición de penas de 16,5 años a dos. Fuentes conocedoras señalaron a este medio en su momento que dichos delitos no le impedirían seguir siendo la principal ejecutiva de la compañía.

Según apuntan fuentes conocedoras a este periódico, Peñalver ha reconocido por su parte un delito de falsedad documental que le impediría seguir como consejero de La Finca toda vez que ello iría contra el código ético del fondo de inversión Värde Partners, actual segundo accionista de la promotora con un 37,78%,  

"Alguien tenía que pagar los platos rotos para que se pueda intentar zanjar este asunto a ojos de los inversores y de la propia compañía, y tenía que ser alguien de la familia que dirigió la empresa", inciden estos informantes. 

El proceso judicial sigue abierto (la vista del juicio tiene que celebrarse) y al menos una de las acusaciones discrepa de la Fiscalía.

"Profesionalización" de La Finca

El lugar como consejero de Peñalver será ocupado por Andrés Benito Conejero, Director General de Admara Capital, S.L., sociedad participada por Grupo LaFinca y exdirector inmobiliario de la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb).

Su nombramiento busca enfatizar la "profesionalización" de su gestión y "dar por superado" los conflictos internos de la empresa, enuncian fuentes conocedoras.

Ante la incertidumbre

La dimisión de Peñalver llega también semanas después de que se conociera el interés de otros inversores por la participación del fondo estadounidense. Uno de ellos es José Antonio Pérez Simón, pareja de Silvia Gómez Cuétara y amigo íntimo y socio empresarial directo durante décadas del magnate mexicano e histórico top-ten de millonarios a nivel mundial Carlos Slim como consejero de su Grupo Carso. 

Este periódico informó en verano que Pérez Simón preparaba una oferta de 100 millones de euros para quedarse con la participación del fondo estadounidense en La Finca e irrumpir en la promotora con el apoyo de Yolanda, algo que era visto con recelo por Susana.

Värde compró su parte en La Finca en 2016 por 103 millones de euros y ahora vale alrededor de 65 millones. Su compromiso de permanencia caducó a finales de 2019, poco después de que estallara la investigación judicial por Villarejo.

Este medio ha intentado recabar la versión de La Finca y del propio Peñalver al respecto de todas estas informaciones, pero no ha recibido comentarios.