"Puede ser un chollo". La guerra familiar y judicial que vive en estos momentos la promotora de urbanizaciones de lujo La Finca es vista como una oportunidad para distintos inversores. 

Tal y como informó este medio, uno de ellos es José Antonio Pérez Simón, quien tiene vinculación con La Finca por ser pareja de Silvia Gómez Cuétara, viuda del fundador de la promotora fallecido en 2010 Luis García Cereceda. Pérez Simón es además amigo íntimo y ha sido socio empresarial directo durante décadas del magnate mexicano e histórico top-ten de millonarios a nivel mundial Carlos Slim como consejero de su Grupo Carso

Fuentes de mercado señalan que Pérez Simón tiene además una relación fluida con el fondo estadounidense de capital riesgo Värde Partners, dueño en un 37,78% del vehículo cotizado de La Finca (especializado en oficinas de lujo). La socimi incrementó el valor de sus activos de 725 millones a 790 en el último año, dulce en lo estrictamente económico y con una marca de lujo intacta, si bien su valor en bolsa es de 170 millones.

El fondo compró su parte en La Finca en 2016 por 103 millones de euros. Su compromiso de permanencia caducó a finales de 2019, poco después de que estallara la investigación judicial a la accionista del 50,01%, Susana García Cereceda, por haber contratado al excomisario José Manuel Villarejo para espiar y perjudicar a, entre otras, Yolanda García Cereceda, su hermana y accionista con un 10,99% de la promotora y a la propia Silvia Gómez Cuétara.

El tema judicial

Dentro de la investigación, Susana acaba de declararse culpable de los delitos de cohecho y revelación de secretos de particulares dentro de un pacto con la Fiscalía por el que esta ha rebajado la petición de pena inicial de 16,5 años de cárcel a dos.

Fuentes conocedoras señalan que dichos delitos, a diferencia del de falsedad documental, no le impedirían seguir siendo la principal ejecutiva de la compañía, si bien otras fuentes hacen hincapié en el compliance o código de buenas prácticas de Värde, en que no todas las acusaciones están de acuerdo con que se zanje así el asunto y en que hay partes de la compañía cercanas a Susana todavía bajo investigación.

Susana busca evitar el desgaste de un juicio largo que favorecería la ofensiva irrefrenable de tiburones sobre el control de la compañía

Se desconoce la indemnización que debería sufragar en concreto la mayor de las Cereceda. Parece claro, remarcan distintas fuentes, que su maniobra responde al objetivo de conseguir una eventual desimputación de La Finca como sociedad, evitar un juicio largo que ya se preveía para la primavera de 2021 y pudiera desgastar el valor de la compañía favoreciendo irrupciones oportunistas de inversores que puedan eventualmente arrebatar el poder a Susana. 

La desimputación de La Finca facilitaría además a Värde realizar operaciones sobre su participación con fondos institucionales, algo que incrementaría el abanico de posibilidades de la mayor de las Cereceda, con cierto derecho a veto dentro de unos límites sobre las condiciones del comprador de la participación del fondo estadounidense. La aseguradora Allianz, acreedor de La Finca, sería uno de los candidatos.

La vía Slim

En cualquier caso, fuentes de mercado señalan que el hispano-mexicano Pérez Simón trabaja igualmente en estos momentos la opción de entrar en el vehículo cotizado de La Finca a través de sendas ofertas a Värde y Yolanda Cereceda. Estos informantes recuerdan las potenciales sinergias del vehículo de oficinas de La Finca  (y eventualmente de viviendas) con las de Realia, promotora española cotizada de viviendas y oficinas controlada por Slim.

Fuentes conocedoras precisan que la principal preocupación de Pérez Simón pasa por hacerse con la participación de Värde, cuyo valor bursátil ahora ronda los 65 millones. La propuesta del socio de Slim es pagarle a los estadounidenses el precio que pagaron en su día para entrar en La Finca, esto es, unos 100 millones.

Yolanda estaría predispuesta a alcanzar un acuerdo económico que deje todo esto atrás

Entre los posibles obstáculos a la entrada del entorno Slim en La Finca está la propia Susana Cereceda, en parte temerosa de que tras Pérez Simón exista un operación Slim que busque el control total de la compañía replicando la estrategia de escalada progresiva que aplicaron los mexicanos en la constructora FCC.

Sin embargo, fuentes conocedoras matizan que la ahora principal accionista podría abrir la mano a los mexicanos si se revelan como sólidos compañeros de viaje y allanan a la vez el camino para que su hermana y hasta ahora principal enemiga Yolanda -predispuesta, por cierto, a alcanzar un acuerdo económico que deje todo el asunto atrás- deje de tener acciones en La Finca. 

"No nos consta ninguna operación que pueda afectar a la composición accionarial de la compañía", se ha limitado a afirmar a este medio un portavoz de La Finca. Värde no ha hecho comentarios.