Cepsa pierde 919 millones de euros en 2020, frente al beneficio de 820 millones del pasado ejercicio. La pandemia ha provocado una caída del margen de refino y el efecto de los precios del petróleo que ha devaluado también su inventario. 

El año 2020 ha sido extremadamente complejo para la industria del petróleo y el gas a nivel mundial”, ha asegurado este viernes Philippe Boisseau, consejero delegado de Cepsa. “Nuestra prioridad desde el principio de la pandemia ha sido, y sigue siendo, garantizar la seguridad, la salud y la protección de todos nuestros empleados, clientes y proveedores, y mantener nuestras operaciones como proveedor de energía esencial para la sociedad. Asimismo, hemos estado centrados en estabilizar los flujos de caja, reforzando el balance y aumentando la liquidez para proteger a la compañía”, ha añadido. 

Por otro lado, el resultado bruto de explotación (Ebitda) en el año alcanzó los 1.187 millones de euros. Un dato que ha potenciado su negocio de Química y el negocio de Comercialización. Ambos compensaron la caída de la actividad de las áreas de Exploración y Producción y de Refino generada por la reducción de la demanda y la bajada del precio del petróleo provocados por la COVID-19. 

Las medidas implementadas dentro del Plan de Contingencia, que se puso en marcha en abril, superaron el objetivo inicial de 500 millones de euros, consiguiendo 527 millones de euros de ahorro al final del ejercicio. La compañía invirtió el pasado ejercicio 652 millones de euros, fundamentalmente destinados a incrementar la eficiencia de sus instalaciones industriales.

Cepsa mantiene su hoja de ruta verde

“La pandemia ha actuado también como catalizador de la transición energética. En los próximos meses anunciaremos nuestra nueva estrategia, que marcará un punto de inflexión para Cepsa dando un giro verde a nuestras actividades”, ha puntualizado Boisseau. “Estoy muy ilusionado con nuestro nuevo plan estratégico, que establecerá cómo Cepsa abordará las oportunidades que ofrece la transición energética y ampliará sus compromisos medioambientales”, ha detallado. 

La compañía dará a conocer su nuevo plan estratégico en los próximos meses. La nueva estrategia supondrá un giro verde en los negocios y actividades de la empresa, abordando las oportunidades de la transición energética y marcando un punto de inflexión en su trayectoria. Los dividendos pagados correspondientes al ejercicio 2020 han sido de 166 millones de euros, lo que supone un descenso del 63% frente a la magnitud pagada el año anterior.