En tiempos de crisis, el capital riesgo ha encontrado refugio en el campo español. El sector agrario, con sus desequilibrios y profundos problemas, ha demostrado su gran fortaleza pese a la pandemia y las buenas perspectivas están atrayendo cada vez a más fondos de inversión dispuestos a hacer negocio con todo tipo de producciones en uno de los mercados con mayor proyección de la economía española.

“Se trata de un sector que presenta fundamentales de crecimiento muy sólidos”, explica a Vozpópuli David Santos, socio de Alantra Private Equity, que habla de “tendencias macro favorables” por el “mayor hábito de consumo de productos saludable”, así como “por el fomento de la categoría por parte de las grandes cadenas de distribución como principal elemento diferenciador”. 

Alantra fue uno de los primeros fondos de inversión que se lanzaron a por este sector al hacerse con Frías Nutrición hace unos años, y actualmente mantiene esa “filosofía”, como demuestra la reciente adquisición de Surexport, una empresa española líder en la producción y distribución  de frutos rojos de alta calidad, con ventas anuales por valor de 190 millones de euros, de los cuales el 85% provienen de la exportación. 

Las empresas de capital riesgo buscan subsectores dedicados a categorías de alto crecimiento y que aportan valor añadido a sus productos agrícolas

Son ese tipo de empresas con clara vocación de internacionalización las que están llamando la atención de estos grupos de inversión de capital riesgo: subsectores dedicados a categorías de alto crecimiento y que aportan valor añadido a sus productos. Y así lo han entendido otros tantas compañías de gestión de capital riesgo, como MCH, Partners Group o Dea Capital

La "gran resiliencia" del sector agrario

El interés de estos grupos inversores por el sector agrario de España no es casual. Al contrario, es la constatación de la potencia del campo español. Además, “se trata de un sector que ha demostrado una gran resiliencia en ciclos económicos recesivos”, por lo que la crisis derivada de la pandemia de la covid lo convierte en una oportunidad de negocio seguro. “Un gran número de empresas españolas que operan en este sector gozan de una posición de liderazgo a nivel internacional”, explica Santos. 

Los fondos de inversión se fijan especialmente en empresas con "tecnología puntera" e "infraestructura logística" para llegar a los principales mercados europeos, algo que no está al alcance de los agricultores que se dedican a cultivos tradicionales

El socio de Alantra atribuye esa condición a “una tecnología puntera, procesos productivos eficientes y automatizados y una infraestructura logística que permite alcanzar los principales mercados europeos”. Sin embargo, esta condición no está al alcance de muchas empresas del sector, copado mayoritariamente por compañías con accionariado y “cultura familiar”, cuando no son pequeños agricultores que se dedican directamente a cultivos tradicionales, que si bien permiten alcanzar un incomparable grado de excelencia en su producción, se topan con reducidos márgenes de rentabilidad, si es que no con pérdidas, por lo que los tractores están volviendo a salir a la calle en protesta por los precios del campo.