Hace un año, la covid-19 era sólo una enfermedad china que iba a dejar "uno o dos caso en España" y el bitcoin cotizaba a 9.845 dólares. La criptomoneda vivía su segunda ola de subidón silencioso pero casi nadie le hacía caso. El furor -y temor- por la misma parecía que se había terminado. Sobre todo por la enorme presión que realizaron los supervisores mundiales advirtiendo del riesgo de esta criptodivisa y de sus similares.

Este martes, un bitcoin se cambiaba por 46.768 dólares, lo que supone una subida del 375% en apenas un año. El último rally que ha vivido la criptodivisa, y que ha hecho volver a sonar todas las alarmas, ha estado patrocinado por Tesla, la gran promesa del automóvil que también cotiza a múltiplos estratosféricos. La compañía vale 812.000 millones de dólares y sólo por las expectativas que genera en el mercado los proyectos de Elon Musk. 

Lo mismo, o algo parecido, sucede ahora con el bitcoin. Musk ha invertido 1.500 millones de dólares en la criptodivisa y ha asegurado que sus coches se podrán comprar mediante ese medio. Un anuncio un tanto engañoso pues los vehículos se seguirán pagando en dólares.

"La afirmación de que Tesla aceptará bitcoin como pago por sus automóviles es simplemente un gesto de cara a la galería, ya que ni el cliente ni ninguna empresa querrían establecer sus precios en una moneda que puede subir o bajar un 10% en un día”, señala Geoffrey Smith, experto de mercados de Investing.com.

El hecho de que Tesla haya recurrido a argumentos tan engañosos debería hacer sospechar instantáneamente de su verdadera motivación. La unidad de cuenta de Tesla seguirá siendo el dólar durante cualquier período de tiempo significativo", recuerda el analista. 

Por otro lado, está la alerta que han lanzado conjuntamente la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España, por los riesgos que conlleva como inversión por "su extrema volatilidad, complejidad y falta de transparencia", con lo que las califican de "apuesta de alto riesgo" para los pequeños ahorradores.

Se trata de una advertencia que no se centra sólo en el Bitcoin. Ambos supervisores hablan en todo momento de las criptomonedas.

El riesgo de invertir en 'bitcoin'

Tras detectar un aumento "significativo" de la publicidad, en ocasiones "agresiva", para atraer inversores en los últimos meses a criptodivisas como bitcoin y Ether, los supervisores recuerdan que se trata de instrumentos "complejos, que pueden no ser adecuados para pequeños ahorradores".

Asimismo, en el comunicado conjunto señalan que el precio de las criptodivisas, sujeto a una elevada volatilidad en los últimos meses, "conlleva un alto componente especulativo que puede suponer incluso la pérdida total de la inversión".

Y es que desde el punto de vista legal, las criptomonedas aún no tienen la consideración de medio de pago, no cuentan con el respaldo de un banco central u otras autoridades públicas y no están cubiertas por mecanismos de protección al cliente como el Fondo de Garantía de Depósitos o el Fondo de Garantía de Inversores.

Representación física de un 'bitcoin', la moneda virtual.

Además, existen productos derivados apalancados vinculados a criptomonedas que permiten invertir indirectamente en estos, lo que incrementa aún más su complejidad y la posibilidad de sufrir pérdidas superiores a la inversión inicial, por lo que requieren de un gran conocimiento.

De otro lado, los supervisores han señalado que los precios de las criptomonedas se forman en ausencia de mecanismos eficaces que impidan su manipulación, como los presentes en los mercados regulados de valores. En muchas ocasiones, insisten, estos precios se forman también sin información pública que los respalde.

En cuanto a la liquidez, CNMV y Banco de España advierten de que muchas de estas criptomonedas pueden verse carentes de la liquidez necesaria para poder deshacer una inversión sin sufrir pérdidas significativas, especialmente porque su circulación entre inversores, tanto minoristas como profesionales, es muy limitada.