TSB, al filial británica de Banco Sabadell, ha hecho un movimiento muy inteligente. Quiere hacer de su gran problema su mayor virtud. La plataforma tecnológica, que tanto daño hizo al banco, se ha convertido en protagonista en la hoja de ruta de la entidad inglesa para los próximos dos años. La cúpula británica ha sacado pecho del trabajo que se ha hecho durante este 2019 al respecto y ahora quieren que tenga la importancia que se merece.

No obstante, salvo este gran alarde de ingeniería e innovación, el plan estratégico peca de prudente, y eso no ha gustado tanto, según analistas consultados por Vozpópuli. Los ajustes no se han terminado, tal como afirmó la propia consejera delegada, Debbie Crosbie, y las cifras de negocio son más bien tímidas. El banco, que tiene un mix de crédito muy poco variado, pretende hacerlo crecer un 5% anual en estos dos años, hasta los 36.000 millones de libras, restando peso a hipotecas (94% del total contra el 91% esperado) y aumentando ligeramente créditos no asegurados y el negocio bancario. Con todo ello, la entidad busca mantener el coste de riesgo por debajo de los 30 puntos básicos, aunque todo dependerá del desempleo y el precio de la vivienda.

El aumento en el negocio se considera muy conservador, puesto que Sabadell está dando por hecho que el Banco de Inglaterra no bajará tipos en ningún momento. Si bien es cierto que se tiene que usar siempre un escenario base, lo lógico sería haber contemplado este punto en algún momento de la presentación, más teniendo en cuenta la situación actual de Reino Unido y que fue el mismo error que cometió el banco en España, reconoce Nuria Álvarez, analista de Renta 4. Su plan estratégico se basaba en una subida del euríbor que nunca llegó. Además, si baja la demanda de crédito, tampoco podrá llegar a los objetivos propuestos.

El cierre de oficinas

Aún con todo, el grueso del beneficio vendrá del plan de eficiencia puesto en marcha, que contempla el cierre de 82 oficinas y que dará un retorno de 100 millones de euros de beneficio. Un plan que no terminará con este cierre de sucursales, ya que el coste de eficiencia del banco aún está muy por encima del de sus competidores (1,8 oficinas para 10.000 usuarios contra 0,6 del resto de entidades).

El banco también ha puesto el énfasis en la transformación digital y en la importancia de construir oficinas insignias. Es por eso que TSB se ha puesto como objetivo abrir tres flaghsips en este periodo. Además, destinará 140 millones de libras (152 millones de euros) en la transformación de sus canales digitales y automatización de sucursales.

El nuevo plan estratégico (2019-2022) pretende mejorar el beneficio recurrente de la entidad hasta la horquilla de entre los 130 y 140 millones de libras (152 y 163 millones de euros) al final del periodo. En estos niveles, el ROE o rentabilidad financiera de TSB se situará cerca del 7% si se excluyen los costes de reestructuración, y del 5% asumiéndolos. Asimismo, la entidad tiene previsto incrementar y diversificar su cartera crediticia, con un aumento del 5% neto anual en los próximos tres años.