La inversión en ladrillo también se ha visto perjudicada en el año de la pandemia. Según ha podido saber Vozpópuli por fuentes financieras consultadas, el crédito promotor descendió en 2020 hasta aproximadamente los 7.500 millones de euros, lo que supone un 25% menos que en 2019.

Esta caída guarda relación directa con la bajada de la actividad que se produjo en el segundo trimestre del año por el confinamiento general y por el temor a que ciertos proyectos no salieran adelante. A esto hay que sumar que la propias promotoras también han puesto el pie en el freno.

Según las mismas fuentes, en 2020 la actividad promotora descendió un 35%, afectando sobre todo las zonas más de costa y de segunda residencia. Además, la concesión de préstamos se ha endurecido mucho porque ahora la banca está exigiendo un mayor número de preventas, sobre el 60% frente el 50% que se exigía antes de la pandemia.

Los bancos más activos en financiación promotora son Caixabank, Banco Santander y Banco Sabadell. Tras estos tres se situaría BBVA y Bankia (este último se está retirando por la fusión) y Abanca, Ibercaja y Liberbank en un nivel más bajo.

La banca, escéptica con este año

La inversión en ladrillo para el 2021 no es que sea más halagüeña, sino más bien todo lo contrario. Se espera un repunte en el segundo semestre gracias a las vacunas pero las fuentes consultadas aseguran que el volumen de crédito se mantendrá en los mismos niveles que en 2020. Sobre todo, porque como ya se ha comentado anteriormente, Bankia dejará de existir y se integrará en Caixabank.

La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri, desde que se le levantó el veto al ladrillo, había comenzado una senda alcista en inversión en este tipo de operaciones, hasta alcanzar el entorno de los 1.000 millones de euros anuales.

Además, con la pandemia los plazos para ofrecer financiación se han alargado, hecho que molesta tanto a las promotoras como a la banca. Si antes se tardaba un mes en ofrecer un préstamos ahora ese tiempo asciende hasta el doble. No obstante, el número de venta de vivienda nueva no cayó en exceso en 2020. De hecho se entregaron más de 7.600 nuevas.