El temor a que los datos económicos vuelvan a caer por los nuevos contagios han provocado que la banca española endurezca los préstamos en verano, según se desprende del III barómetro de préstamos al consumo realizado por Asufin.

Y es que las condiciones de los créditos suben en todos los tramos de plazo. En los préstamos de 1 a 5 años pasan del 8,79% al 9,46% TAE de media y en los préstamos a más de 5 años, del 9,01% al 9,53% TAE.

Este endurecimiento contrasta con el optimismo de los españoles, ya que casi uno de cada cuatro ciudadanos encuestados (24,1%) tiene intención de pedir un préstamo en los próximos seis meses. Esto supone una subida muy importante con respecto al 19,2% del mes de enero y al 14,20% de hace un año.

Este incremento se debe a que los consumidores ya no toman decisiones financieras movidos fundamentalmente por la incertidumbre económica y empiezan a hacerlo por la querencia de adquirir servicios y productos de consumo, expone Asufin.

Buena parte de este aumento de la demanda se explica por la recuperación de los motivos clásicos para pedir préstamos personales en España, como son la contratación de vacaciones y viajes o la adquisición de vehículos, condicionados por el momento del año.

El crédito crece en todos los segmentos

Los créditos para vacaciones y viajes es el que mayor crecimiento experimenta: pasa de un 1,1% en enero a un 7,2% en estos momentos. Hace un año, esta cifra se situaba en el 6,2%. En lo que respecta a la compra de vehículos, se pasa del 13,1% del mes de enero al 17,9% actual.

Sin embargo, se sigue en niveles inferiores a los de hace un año, con un 25,3%. Esta ligera recuperación está vinculada a una mejora de las expectativas económicas, así como al momento del año, ya que tradicionalmente entre abril y agosto se concentra buena parte de la adquisición de vehículos.

Lo mismo sucede con las obras y reformas, que se elevan del 7,4% de enero al 9,3% en estos momentos, acercándose al nivel de hace un año, del 10,4%.

Cabe destacar el consumo para estudios, es decir, los préstamos que se piden de forma anticipada en forma de matrículas para el curso entrante. Aunque la subida es muy pequeña (pasa del 12,9% en enero al 13,1% en junio) sigue en tasas muy elevadas.