Venta de Oitante

Las inmobiliarias de Santander y CaixaBank pujan por el primer banco malo portugués

Altamira y Servihabitat son los dos principales candidatos para quedarse Oitante, la sociedad que administra los activos tóxicos que el Gobierno portugués segregó de Banif antes de su venta a Santander. Esta operación es el primer paso en el objetivo de internacionalización de las inmobiliarias españolas.

Oficina del grupo portugués Banif, entidad que dio origen al primer banco malo luso.
Oficina del grupo portugués Banif, entidad que dio origen al primer banco malo luso. Efe

Las inmobiliarias españolas vuelven a expandirse internacionalmente. Las primeras en intentarlo son las de Santander y CaixaBank, que han irrumpido como favoritas en el proceso de venta de Oitante, el primer banco malo creado por Portugal a raíz de la crisis.

Según fuentes financieras consultadas por Vozpópuli, Altamira y Servihabitat son dos de los cuatro finalistas para tomar las riendas del banco malo creado antes de la venta de Banif a Santander. Los otros dos son Hipoges, una plataforma española creada por exdirectivos de Lehman Brothers; y Värde Partners, el fondo que compró el negocio inmobiliario de Banco Popular.

El favorito en todas las quinielas es Altamira. Esta inmobiliaria está controlada en un 85% por el fondo Apollo y en un 15% por Santander, y se encarga de la gestión de toda la deuda inmobiliaria y los adjudicados del grupo en España. Con esta operación daría su primer salto internacional. Coincide que el fondo dirigido por Leon Black y el banco presidido por Ana Botín están actualmente en negociaciones para la recompra del 85% por parte de Santander, aunque no parece que vaya a haber un acuerdo inminente. Apollo pagó 664 millones a finales de 2013 por esta filial.

Mientras, Servihabitat es controlada por el fondo texano TPG, que también en 2013 compró el 51% de la inmobiliaria de CaixaBank por 310 millones.

Conquista de Portugal

La estrategia de las dos inmobiliarias está clara: iniciar su internacionalización en el país donde más fácil lo tienen por cercanía y oportunidad. Así, la crisis que atraviesa la banca portuguesa -con la venta de Novo Banco en el aire- anticipa la necesidad de desprenderse de activos tóxicos y de vender filiales poco estratégicas, como las inmobiliarias.

Junto a ello, está en el horizonte la creación de un banco malo mayor con activos de Novo Banco, algo que el Gobierno luso se ha planteado en más de una ocasión y que dependerá de lo que ocurra finalmente con el antiguo Banco Espírito Santo.

Esta operación se ve en el sector como un primer paso para comprar otros negocios en Portugal

Para Altamira y Servihabitat, quedarse con la gestión de los 1.000 millones que hay en Oitante supondría seguir ganando escala, algo clave para rentabilizar estas plataformas inmobiliarias. Ambas firmas ya lograron un contrato similar en España, al quedarse con la gestión de parte de los activos de Sareb el año pasado.

Esta operación supone un paso más en el desembarco que están haciendo los bancos españoles en Portugal aprovechando la crisis del sector financiero luso. Santander Totta se quedó Banif y CaixaBank está camino de hacer lo propio con BPI. A su vez, BPI es uno de los grupos que ha presentado ofertas por Novo Banco.


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