Economía

El aumento del consumo dispara la recaudación por IVA, mientras cae la de Sociedades

Los datos de recaudación tributaria hasta abril reflejan que los impuestos ligados al consumo han aumentado en comparación a los del año pasado, un 3,2% en el caso del IVA.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. EFE

La recaudación del conjunto de los impuestos, salvo Sociedades, han aumentado el 1,4% en comparación con los del año pasado. La favorable evolución del consumo ha seguido impulsado el crecimiento de los principales tributos ligados al gasto, como el IVA y el Impuesto sobre Hidrocarburos. Los ingresos por IVA crecieron el 3,2% hasta abril. En el IRPF, los ingresos cayeron solo ligeramente, a pesar del descenso de los tipos, gracias al aumento del empleo y al crecimiento de los pagos de los empresarios individuales.

La caída de la recaudación en Sociedades ya fue prevista por el Gobierno en el Plan de Estabilidad

El primer pago a cuenta del Impuesto sobre Sociedades en 2016 refleja, sin embargo, una disminución del pago fraccionado del 48,7%, en comparación con el mismo período del año anterior. Es un descenso llamativo, “pero no alarmante”, a juicio del Gobierno, por cuanto no refleja un empeoramiento de la actividad económica de las empresas, sino que se debe a circunstancias transitorias, que no reflejan una tendencia de reducción de la recaudación sobre el PIB, ni de empeoramiento de los beneficios empresariales. Esta previsión se tuvo en cuenta por el Gobierno en el plan de estabilidad enviado a Bruselas. “Si se observase una pérdida de recaudación superior a la estimada en este Programa de Estabilidad como consecuencia del fin de la vigencia en 2016 de determinadas medidas temporales en el Impuesto sobre Sociedades adoptadas en el pasado, se podrían tomar medidas para limitar su impacto en 2016. Al tener la reforma del pago fraccionado un efecto puramente financiero, que se reparte entre los pagos en 2016 y la liquidación del impuesto en julio de 2017, el nuevo Gobierno podría activar cambios normativos que, sin incrementar la fiscalidad de las personas jurídicas, garantizasen un impacto limitado en la recaudación de este impuesto”, se lee en dicho plan.

La reforma del Impuesto sobre Sociedades incluyó una rebaja en los tipos, hasta el 28% en 2015 y el 25% en 2016. Además, se han eliminado las medidas transitorias de 2012 para el cálculo del pago fraccionado. Estos dos efectos suponen una reducción de la recaudación de 1.782 millones de euros, de los que está previsto recuperar 1.434 millones en la cuota diferencial que se abone en 2017. Según fuentes de Hacienda, es una rebaja tributaria que, lógicamente, tiene un primer efecto sobre la recaudación, al menos en los primeros pagos fraccionados. Posteriormente, se espera que esta reforma del Impuesto mejore la competitividad de las empresas, su capacidad para crecer y crear empleo, así como sus beneficios. La reducción de la recaudación derivada de este primer pago fraccionado, por lo tanto, es un resultado lógico de la aplicación de la reforma tributaria.

Según los datos que maneja la Agencia Tributaria, los beneficios empresariales de los grupos consolidados en este periodo han crecido un 17,4%, mientras que las grandes compañías que no pertenecen a estos grupos han visto aumentar sus beneficios un 4,3%, lo que refleja un crecimiento medio de los beneficios del 12,4%.

Crecen las bases imponibles de los principales impuestos

Esta información es consistente con la evolución general de las bases imponibles, que según la información de Hacienda, sigue siendo positiva. Las bases imponibles de los principales impuestos crecieron en el primer trimestre de 2016 un 2,3%, una tasa superior a la de los dos últimos trimestres y parecida al crecimiento medio observado tanto en 2014 como en 2015.

Hay también aspectos macro y circunstancias técnicas que han condicionado los resultados del primer pago fraccionado. El de 2015, incorporó un hecho excepcional, que aumentó la recaudación, y que no se ha producido en 2016. Se trata de la privatización de AENA, que supuso un crecimiento no recurrente del primer pago fraccionado de 2015, período en el que los beneficios empresariales crecieron un 23,1%. Sin la privatización de AENA, los beneficios habrían crecido un 18%.

Los beneficios empresariales de los grupos consolidades crecieron más del 17% en el primer trimestre

Según fuentes de Hacienda, “no se puede decir que esta evolución de los pagos a cuenta esté anticipando una caída en la recaudación del Impuesto sobre Sociedades a lo largo del ejercicio, y mucho menos en las proporciones en que lo ha hecho el pago fraccionado”. Más bien hay que pensar que, al ser una situación excepcional por el cambio en la normativa fiscal, tanto los pagos fraccionados como la recaudación en su conjunto repuntarán en los próximos trimestres y cuando se produzca la liquidación del ejercicio.


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