Seguro que si piensas en chocolate lo primero que se te viene a la cabeza es que está relacionado con la obesidad o la diabetes o simplemente que es un alimento que si ingieres te hará engordar. Si eres una de esas personas que vive a dieta siempre y se controla muchísimo para guardar la línea, seguro que te encantará saber que el cacao puede ser muy beneficioso para tu salud.

Su sabor es único y su uso en la gastronomía de medio mundo ha hecho que el chocolate sea casi un imprescindible en nuestras vidas. De hecho, sus múltiples variedades le hacen ser uno de los ingredientes más importantes para muchas culturas.

Y aunque muchos lo asocian con el colesterol y algunas enfermedades derivadas de la obesidad, lo cierto es que compaginar este dulce alimento con un régimen equilibrado y controlado puede ayudarnos a perder peso e incluso a sentirnos mejor, ya que existen numerosos estudios que aseguran que puede mejorar nuestro estado anímico y ayudar a nuestro organismo.

Chocolate negro

Beneficios del cacao

Como pasa con cualquier otro alimento, tomar a diario y mucha cantidad puede ser perjudicial. Pero recuerda que todo en su justa medida puede venir bien para nuestro organismo. Sin embargo, consumir cacao con precaución puede hacerle un gran aliado para nuestra salud.

El chocolate negro tiene un alto contenido de antioxidantes llamados flavonoides. ¿Qué quiere decir esto? Que consumido en pequeñas dosis permite mejorar la capacidad de los vasos sanguíneos para dilatarse. Y no solo eso, también gracias a ellos tu piel estará más protegida de las quemaduras del sol y podría ayudar a evitar la diabetes, ya que aumenta la producción se óxido nítrico, el relacionado con proporcionar mayor sensibilidad a la insulina.

Además, los flavonoides del cacao ayudan a proteger al organismo de los radicales libres, considerados los culpables del envejecimiento y de la aparición de varias enfermedades. Por si fuera poco, aporta fibra, es estimulante del sistema digestivo y disminuye el tan molesto estreñimiento.

Tampoco se puede olvidar lo rico que es en nutrientes este alimento: fósforo, hierro, calcio, cobre, magnesio, manganeso y, aunque en menores proporciones, selenio, zinc y potasio, lo que conduce a que sea un gran aliado para nuestro corazón. Muchas investigaciones han demostrado que tiene un efecto beneficioso para el sistema cardiovascular, puede ayudar a la presión arterial, provocar un descenso del colesterol LDL y reducir el riesgo de coágulos sanguíneos.

¿Cómo tomar el chocolate?

La fabricación normal de este alimento suele destruir entre la cuarta parte y la mitad de los flavonoides naturales que contiene debido a los métodos de procesado con mayor calor que se utilizan. Además, los que se manipulan alcalinamente reducen de forma significativa su contenido en polifenoles, compuestos que benefician también a nuestra salud.

Si tienes que elegir cuál tomar, deberíamos tomarlo en polvo. Además, para saber si un cacao está alcalinizado o es natural basta solo con fijarse en su color. El primero es marrón oscuro y tiene un sabor más suave y el segundo es más claro, pero también es más amargo.

Cacao en polvo

Como es evidente que no te lo vas tomar a cucharadas (refiriéndonos a consumirlo en polvo), aunque seguro que habrá alguien que lo ha ingerido así en algún momento, la idea es que lo eches en la leche, lo disuelvas en agua, lo tomes espolvoreado en fruta, en yogures e incluso haciendo pasteles y batidos o añadiéndolo a tus recetas saladas.

Recuerda que a diario todo puede ser perjudicial, pero que en pequeñas dosis puedes sacarle mucho partido para tu salud. No se te olvide que además es un pequeño afrodisíaco. Ya sabes, a falta de sexo, ¿por qué no un par de onzas de chocolate?