"Estoy embarazada, no tengo dinero ni educación, no tengo nada que darle a este bebé". Quizá esta sea una de las líneas que mejor describa el último fenómeno de Netflix. O quizá lo sea "me encanta tu barra de labios", una frase que dicha por cualquier adolescente sería normal, no en el caso de Esty, la protagonista de 'Unorthodox' ('Poco ortodoxa', en español).

Cuando los productores de Netflix decidieron emitir 'Unorthodox', seguro que no se esperaban la repercusión que finalmente ha tenido esta mini serie de cuatro capítulos de una hora que se estrenó en la plataforma de 'streaming' el pasado 26 de marzo.

Solo hace falta echar un vistazo a las redes sociales para entender cómo ha calado en el espectador la historia basada en las memorias de Deborah Feldman, 'Unorthodox: The Scandalous Reflection of My Hadisic Roots' (2012).

La serie 'Poco ortodoxa' narra la vida de Esther Shapiro, 'Esty', alter ego de Feldman, una joven que nace en una comunidad judía jasídica de Brooklyn. Se trata de Satmar, una 'sociedad' que tiene origen en Hungría pero gran parte se encuentra en el distrito neoyorkino, el barrio es Williamsburg.

Escena de 'Unorthodox'

Se trata de una comunidad ultraortodoxa que ha crecido sobre las bases del trauma de los supervivientes del Holocausto, en la que sus habitantes tienen entre sus responsabilidades compensar los millones de muertos en las guerras y los judíos tienen que vivir apartados del resto de la sociedad.

No solo la historia, en la ficción llama la atención la magistral interpretación de sus protagonistas, especialmente de Shira Haas, la actriz israelí de 24 años que da vida a Esty Shapiro; así como Amit Rahov, el actor inglés que a través de la inocencia da rostro a Yanky Shapiro, marido de la protagonista. Pero, ¿qué hay de cierto y qué no en la serie 'Unorthodox' de Netflix en relación a la historia real?

Qué es cierto en la historia de 'Unorthodox' de Netflix

La cinta muestra de manera fiable las costumbres de la comunidad ultraortodoxa, algo que Feldman ha comentado en varias entrevistas desde hace años -sus memorias se publicaron en 2012-.

Yo usaba esmalte de uñas transparente, delineador sutil… Pero luego quería ver el mundo, usar jeans, conducir"

Además de lo mencionado, es cierto que en esa comunidad el principal cometido de las mujeres es casarse cuando llega la mayoría de edad y tener hijos. Asimismo, están obligadas a raparse la cabeza en cuanto se casan, algo que Feldman rechazó: "Solo me la afeité durante un año, me cansé de ver mi cabeza así en el espejo, era deprimente", aseguró en 'The New York Post'.

Tampoco pueden vestir cómo quieran. Las mujeres de la comunidad Satmar deben llevar blusas sueltas, de cuello alto y de manga larga, para evitar que se marque cualquier parte del cuerpo. 

Otra de las partes de la serie que muestra la crudeza de ciertas situaciones es la que tiene que ver con las relaciones sexuales y la menstruación de las mujeres. Cuando una mujer tiene la menstruación no puede dormir con el hombre.

"Durante dos semanas al mes no te puede tocar, no te puede pasar un vaso. El vaso se deja en la mesa y tú lo recoges", aseguró Feldman. Esa frase se recoge en la serie: "¿Entonces, no dormiremos juntos la mitad del mes?", pregunta Esty a una sexóloga de la comunidad.   

Escena de 'Unorthodox'

Tal y como aparece en la ficción, a Esty la crió su abuela hasta los 17 años, cuando le concertaron un matrimonio con un joven de otra familia al que no conocía. Su abuela era una superviviente de campos de concentración como Auschwitz y Bergen-Belsen.

[Las mejores series cortas para pasar la cuarentena]

Qué no es cierto de la serie 'Unorthodox'

Sin embargo, hay algo que no plasma totalmente la realidad de Feldman. En Netflix, su madre vive en Berlín (Alemania) -lugar prohibido para la comunidad por su pasado- con su novia. En la historia real, ella también vive con su novia, pero lo hace en Brooklyn.

El padre de Esty tiene una gran adicción al alcohol, pero en la historia real de la autora, su padre tenía una deficiencia mental. Además, Feldman dejó la comunidad en el año 2006, cuando tenía 23 años y no 19, y lo hizo con su hijo, que ahora cumple 14 años.

"Si mi hijo se hubiera quedado en la comunidad jasídica, habría ido a la escuela hebrea todos los días de nueve a cinco, y muy probablemente se habría convertido en uno de esos jóvenes arrojados al mundo real sin siquiera el título de secundaria", aseguró en 'The Guardian' en 2010.

Escena de 'Unorthodox'

En la serie no se cuenta la realidad de por qué Feldman tomó la decisión de salir de Willimsburg. Cuando cumplió los 23 años sufrió un accidente con el coche -las mujeres no pueden llevar cinturón en la comunidad judía jasídica, su vida está encomendada a Dios-. "Estaba convencida de que iba a morir, no podía desperdiciar un minuto más de mi vida", dijo en 'The New York Times'. 

En 2015 se mudó a un apartamento en Berlín con su hijo, cuando ya se había publicado su segundo libro de memorias: 'Exodus'.

"Leía libros, algo que estaba prohibido"

Además, una de las tramas que más engancha y conmociona al espectador es la pasión de Esty por el piano, lo que le ayuda a escapar de la vida que no ha elegido.

En la historia real, no obstante, fueron los libros los que ayudaron a Feldman a descubrir qué quería para el resto de su vida. "Leía libros, pero estaban en inglés, no en hebreo, y venían de la biblioteca pública prohibida", afirmó en el medio británico. "Mi abuelo decía que el inglés era un idioma impuro y emplearlo de cualquier manera era invocar al mismo Satanás", aseguró también en 'The Guardian'.

En la ficción, Esty dice a una chica que le gusta su pintalabios y ella se los pinta por primera vez. "Yo usaba esmalte de uñas transparente, delineador sutil… Pero luego quería ver el mundo, usar jeans, conducir (...) Si no hubiese leído libros, estos deseos nunca hubieran surgido", añadía en el mismo diario.

[Los mejores estrenos de Netflix de abril]

Tráiler de la serie 'Unorthodox' de Netflix