Inquietante, perturbadora, desasosegante, salvaje, violenta y gélida. Possessor Uncut, la segunda película de Brandon Cronenberg, evidencia muy a su pesar que ha heredado las inquietudes y el olfato de su padre, el cineasta consagrado David Cronenberg, responsable de filmes de culto como La mosca (1986), Crash (1996) o Una historia de violencia (2005), aunque también ha demostrado poseer una personalidad propia y una madurez cinematográfica que para muchos lo convierten en una de las promesas del cine fantástico y un nombre imprescindible del género.

Este thriller terrorífico de ciencia ficción, que se estrena este jueves en Movistar+, fue la cinta triunfadora de la pasada edición del Festival de Sitges, en la que consiguió el premio a la mejor película y la mejor dirección. El canadiense conquistó al jurado, quien destacó lo "original y perturbadora" que es Possessor Uncut, así como la "voz propia y el hecho de que Cronenberg no se corta en mostrar la violencia explícita".

Tal y como señaló entonces uno de los miembros del jurado, el historietista y director Borja Crespo, durante la proyección de este largometraje, el público se mantuvo en silencio ante las escenas de violencia, algo poco habitual en este certamen, en el que los asistentes reciben incluso con aplausos las escenas más extremas.

La película arranca con cuchilladas y sangre a borbotones, sin ninguna piedad ni respiro. A continuación, se desvela el planteamiento de la película: Tanya Vos (a quien da vida Andrea Riseborough) trabaja en una organización secreta que usa tecnología de implantes cerebrales para ocupar los cuerpos de otras personas con el fin de llevarlas a cometer asesinatos. En una de sus tareas, se encuentra con un huésped más complejo de lo habitual. Es una verdadera pena no poder ver en pantalla grande esta película, tan oscura y tan escalofriante, que se ha convertido en una de las víctimas culturales en el año de la covid.

El público no sabía muy bien qué iba a ver, porque el título engaña un poco y no se había hablado mucho de qué iba. La violencia es tan directa y tan seca, toda la película tiene un punto de frialdad, en un futuro más o menos distópico, y tampoco es una violencia de aplauso, sino que te deja clavado en la butaca"

El director del Festival de Sitges, Ángel Sala, ha explicado a Vozpópuli con motivo de su estreno en plataforma que la violencia perturbadora de la segunda película de Cronenberg no causa diversión, pero tampoco rechazo. "El público no sabía muy bien qué iba a ver, porque el título engaña un poco y no se había hablado mucho de qué iba. La violencia es tan directa y tan seca, toda la película tiene un punto de frialdad, en un futuro más o menos distópico, y tampoco es una violencia de aplauso, sino que te deja clavado en la butaca", ha señalado.

Como es habitual en el cine fantástico, en Possessor Uncut también se abordan dilemas de actualidad, como son los asuntos relacionados con la identidad. En palabras de Sala, la película está ambientada en "sociedades tremendamente tecnificadas y muy orgullosas de sí mismas" en las que abundan los no lugares, es decir, "sitios para vivir y consumir poco definidos y sin mucha personalidad, que se repiten en todos los rincones del mundo y que rompen con la peculiaridad que tenían en el pasado".

Además, Brandon Cronenberg "da la razón a su padre", quien "no iba tan desencaminado" con su película Scanners (1981), en la que ideó grandes corporaciones de medicamentos y que ahora su hijo "lleva a un ámbito más reconocible", en el que la mediación de los gobiernos está "cada vez más influenciada" por las grandes empresas.

Cronenberg: la alargada sombra del padre

Para Ángel Sala, esta película "juega en terrenos que no desagradarían a David Cronenberg" y es "más madura" que su primer filme, Antiviral, que también se presentó en Sitges en 2012, cuando ganó el premio al mejor director revelación. Para el director de este certamen de cine fantástico, lo mejor de Possessor Uncut es "la mezcla de ciencia ficción, terror y thriller" en un formato "un poco sofisticado", así como la "violencia", algo que "hoy en día está mal visto".

En ese sentido, ve en las "mecánicas del cuerpo" muchas referencias de las producciones cinematográficas de su progenitor, "un maestro del cine fantástico y del cine en general", a pesar de que a Brandon no le gusta que le relacionan con él, tal y como le ocurrió a Duncan Jones, dijo de David Bowie, cuando presentó su debut en el cine, Moon (2009).

Me recuerda al joven Cronenberg padre más que a cualquier otro director joven de hoy en día, que destaca por un cine más edulcorado. Él va a un cine muy puro de género, aunque mezcle cosas: tecno thriller, distopía de ciencia ficción o terror"

"Me recuerda al joven Cronenberg padre más que a cualquier otro director joven de hoy en día, que destaca por un cine más edulcorado. Él va a un cine muy puro de género, aunque mezcle cosas: tecno thriller, distopía de ciencia ficción o terror", destaca Sala. En definitiva, ser hijo de David Cronenberg es "un hándicap y una ventaja", pero es inevitable ver que "es hijo de su padre" y que comparte sus mismas inquietudes. ¿Alguna rebeldía? "Tiene un punto más frío que su padre, produce una cierta distancia", concluye.