Llega el verano y es alegría. Más horas de luz, ir a las piscinas, a las terrazas..etc. Pero este período supone un importante quebradero de cabeza para aquellos que tienen plantas en casa. El periodo estival se caracteriza por las elevadas temperaturas y el sol intenso, dos factores que pueden ser muy perjudiciales para las plantas que tenemos en casa. A continuación tienes varios consejos para evitar que el calor del verano estropee tus plantas:

Evitar que les de el sol de mediodía

Algunas plantas son capaces de tolerar el sol directo de mediodía en verano, pero la mayoría de ellas pueden morir por quemaduras o transpiración si están expuestas al sol intenso de esta estación. Lo ideal es que evites que tus plantas estén expuestas directamente al sol de mediodía y procurar que tengan luz entre las 7.00 y las 10.00 de la mañana y después de las 17.00 de tarde. La luz solar de mediodía puede llegar a ser tan potente que puede llegar a quemar a algunos cactus, por ejemplo.

Regar más de lo habitual

La transpiración de las plantas aumenta en verano debido al calor y a la intensidad de la luz, por lo que su sustrato se seca con más rapidez. Si las plantas están expuestas a luz solar directa en días con temperaturas superiores a 30 ºC, la tierra se secará en un periodo corto de tiempo y las hojas pueden transpirar más agua de lo habitual.

Durante los meses estivales se recomienda regar con mayor frecuencia, siempre atendiendo a cuánto de húmedo esté el sustrato de la planta. Muchas puede secarse con rapidez si el sustrato se mantiene seco durante algunos días.

No poner macetas de plástico al sol

Si tus plantas se encuentra en macetas de plástico, nunca las expongas directamente al sol, ya que es capaz de quemar el material y hacerlo muy frágil. El plástico es capaz de transmitir altas temperaturas a las raíces y dañarlas.

Evitar las macetas de barro

El barro es uno de los principales materiales que se utilizan para cultivar plantas, pero algunas de sus características pueden afectar a las plantas en el verano. Este material transpira la humedad de la tierra con rapidez, lo que junto a las altas temperaturas puede provocar que el sustrato de la planta se seque aún más rápido.

Se recomienda trasplantar aquellas plantas que necesiten mantener la humedad de la tierra en vasijas de plástico, también podemos introducir las macetas de barro en vasijas de plástico más grandes rellenando los espacios vacíos con sustrato.

Poner piedras sobre el sustrato

Para retener la humedad del sustrato, un truco muy utilizado es poner pequeñas rocas en su superficie. La capa rocosa permite ahorrar algunos días de riego y no evitar que el intenso calor se traslade a las raíces.

Platos de agua

Muchas plantas como las malangas, helechos y violetas africanas necesitan que el ambiente y el sustrato se mantengan húmedos durante todo el día. El remedio más utilizado es ubicar vasijas sobre platos para macetas que llenaremos de agua. Las plantas con estos platos, son capaces de extraer el agua que necesitan durante todo el día aunque las temperaturas sean muy altas.

No fertilizar durante una ola de calor

Aunque fertilizar es necesario, el verano no es la mejor época para llevar a cabo esta operación. Las plantas están en modo supervivencia y no buscará nutrientes adicionales, ya que no está preparada para hacer uso de ellos.

Esperar para podar

Es mejor dejar pasar la ola de calor para podar más adelante, ya que la poda puede causar gran estrés a la planta. Es mejor esperar a que las temperaturas vuelvan a su nivel normal antes de cortar las hojas y los tallos que no han conseguido crecer y consolidarse.