A FONDO | LAND ROVER FREELANDER2 2.2 TD4 4x4

Uno de los Land Rover más completos y accesibles

No tiene el estilo elegante y moderno del Evoque, pero el renovado Freelander muestra ahora un diseño, sobre todo interior, mucho más atractivo ofreciendo, por unos 6.000 euros menos, más practicidad y mejores dotes off-road.

Con el lanzamiento del Evoque a finales de 2011, el Freelander 2 quedó en cierto modo eclipsado, aun tratándose de un modelo con diferente enfoque comercial. Pero el diseño del pequeño Range Rover hizo que no pocos clientes del Freelander acabaran poniendo sus ojos en el innovador Evoque, cuyas líneas exteriores han cautivado a muchos. Una estética que aprovechó Land Rover para poner al día el Freelander 2, con mejoras sustanciales para reforzar su presencia en el mercado.

Sin llegar a la estética cautivadora del Evoque, el Freelander 2 ha ganado mucho en presencia con nuevos paragolpes, faros y pilotos que incorporan luces de tipo led para algunas de las funciones y una rejilla actualizada en sus formas, que refleja una imagen más moderna y elegante, pero manteniendo la esencia de uno de los SUV más cualificados para moverse en campo.

En el interior, la instrumentación y el salpicadero resultan más vistosos, presidiendo en la consola central una pantalla táctil de 7 pulgadas que incorpora entre otras funciones la cámara de visión trasera. El acceso y arranque se realiza por botón y el freno de mano es eléctrico en vez de mecánico. También el manejo del sistema «Terran Response» que gestiona la tracción total se modifica, contando con dos botones que permiten un funcionamiento más fácil e intuitivo. 

Dentro de la gama, esta versión Diesel de 150 CV con cambio automático y tracción total es sin duda una de las más equilibradas y completas, incorporando de serie el sistema «Terrain Response» y el control de descenso de pendientes. El primero cuenta con cuatro modos de funcionamiento —«Normal», «Hierba-Gravilla-Nieve», « Barro y Roderas» y «Dunas-Arena»—, y permite con ello, y con su mayor altura libre al suelo y sus buenos ángulos de salida y ataque, hacer del Freelander un SUV especialmente brillante en su faceta off-road, donde supera claramente al Evoque pasando por terrenos y obstáculos de notable dificultad con gran soltura.

Pero además de brillar en campo, el Freelander demuestra muy buenas aptitudes dinámicas en carretera, sobre todo en lo que a confort y calidad de rodadura se refiere. Porque en términos de eficacia, no llega a los niveles del Evoque, de suspensiones más firmes, menor balanceo de carrocería y mucho más vivo de reacciones. Aun así, el Freelander2 con esta configuración Diesel de 150 CV y cambio automático, propone loables argumentos para moverse sobre el asfalto con gran eficacia, con una respuesta del motor suficiente para viajar con soltura ya sea en autovías o en trazados convencionales.

Sobre trazados muy virados, es quizás donde menos a gusto se encuentra el Freelander, cuya dirección no resulta especialmente rápida y necesita mayor atención para mantener la trayectoria. Si se le exige ritmo muy alto, salen a relucir sus genes Land Rover, con unos apoyos en curva que dejan sentir unas suspensiones tirando a blandas. Pero en carreteras menos sinuosas, de ritmos más estables sin tantos cambios de apoyo, el resultado dinámico es mucho más efectivo, manteniendo con fluidez velocidades elevadas incluso al abordar curvas de ritmo rápido. 

Pero es a la hora de viajar donde descubrimos las mejores virtudes del Freelander. De amplio habitáculo, tanto delante como detrás ofrece mucho confort, con una sensación de espacio notable aderezado por un rodar muy agradable por parte de unas suspensiones diseñadas sobre todo para ello. Filtran con eficacia baches e irregularidades, aislando a los ocupantes del estado de la carretera para disfrutar del paso de los kilómetros. A ritmo estable sobre los 140 km/h de marcador, no hay apenas rumorosidad que condicione el confort, y los consumos se mantienen sobre los 8 litros a los 100 kilómetros. Si bajamos el ritmo sobre los 120 km/h, bajan también de manera notable los consumos, menos de 7 litros para lograr así una autonomia por encima de los 900 kilómetros.

DATOS COMERCIALES:Versión: Freelander2 TD4 2.2 SE Aut. 4x4Precio: 38.980 eurosGarantía: 3 años sin límite de kilómetrosRevisiones: cada 20.000 kilómetros

DATOS TÉCNICOSMotor: 4 cilindros en líneaCilindrada: 2.179 cm3Potencia máx.: 150 CV a 4.000 rpmPar máximo: 420 Nm a 1.750 rpmTracción: Total permanenteCaja de cambios: Automática de 6 velocidadesDimensiones: 4,50 / 1,84 / 1,74 mCapacidad de maletero: 405 litrosDepósito de combustible: 68 litros

PRESTACIONESVel. máxima: 181 km/hAcel. 0 a 100 km/h.: 11,2 segConsumo en ciudad: 7,5 l/100 kmConsumo medio en recorrido de pruebas: 8,1 l/100 kmAutonomía en carretera: 839 km


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