LA INVESTIGACIÓN DE LAS CUENTAS SUIZAS

La ‘receta Bárcenas’ para esquivar la crisis: el extesorero estudió invertir su botín suizo en oro

La documentación remitida por las autoridades de Berna a la Audiencia Nacional incluye copia de los correos electrónicos que cruzaron responsables del Dresdner Bank-LGT con el testaferro español del dirigente del PP para analizar la posibilidad de dedicar un tercio de su fortuna oculta a la compra de metales preciosos.

No eran acciones y millones lo único que relucía en las cuentas secretas de Luis Bárcenas en Suiza. El extesorero del PP barajó en junio de 2010, cuando ya había renunciado a su escaño en el Senado tras ser imputado por el 'caso Gürtel', invertir en oro un tercio de la fortuna que atesoraba en sus cuentas secretas suizas. Así lo desvela la voluminosa documentación remitida recientemente por las autoridades suizas a la Audiencia Nacional y entre la que se encuentran varios correos electrónicos que se cruzaron la gestora del LGT (banco que acababa de adquirir el Dresdner Bank, la entidad donde llegó a acumular 22 millones de euros) e Iván Yáñez, el testaferro español que le había ayudado un año antes a vaciar sus cuentas tras descubrirse la trama de Francisco Correa. En la documentación no consta si finalmente se produjo la inversión en metales preciosos.

En junio de 2010, un analista del banco suizo donde acumulaba parte de su fortuna recomendó al político del PP invertir en oro porque auguraba una fuerte subida "en pocas semanas"

El cruce de correos sobre la compra de oro se inició en mayo de 2010. Entonces, Bárcenas ya había tranferido sus millonarios fondos a depósitos abiertos con la mercantil uruguaya Tesedul SA. Uno de los principales actores de aquellos movimientos bancarios era Yáñez, un broker hijo del amigo y compañero de partido Francisco Yáñez, que iba a cobrar 1,3 millones de euros por poner a buen recaudo la fortuna del exsenador por Cantabria. El testaferro, que había constituido la empresa fantasma Granda Global para ocultar al fisco español sus cuentas en Suiza, había dado entonces la orden de que todos los dividendos que generasen las inversiones bursátiles de Bárcenas fueran transferidos a las cuentas de esta última sociedad como medio de pago por sus servicios.

El 30 de junio de ese mismo año, mes y medio después de aquel primer cruce de mensajes, la gestora que llevaba las cuentas del político, Agathe Stimoli, remitió a Yáñez un nuevo email para comunicarle precisamente que uno de esos traspasos de dividendos de una cuenta a otra se acababa de efectuar. En concreto, 41.610 euros frutos de los rendimientos del paquetes de acciones que Bárcenas tenía en la italiana Enel. Con esa excusa, Agathe proponía al testaferro del extesorero nuevas operaciones bursátiles: "Dime si quieres hacer alguna inversión en acciones en francos suizos o dólares estadounidenses con la liquidez que disponemos ahora que los mercados han bajado bastante". También le recordaba que le iba a enviar por correo postal la nueva documentación de la cuenta tras la absorción del Dresdner Bank por parte del LGT para que la firmase "nuestro amigo", en clara referencia a Luis Bárcenas.

"Debería invertir un tercio"

Sin embargo, el núcleo principal del mensaje estaba referido a un nuevo recurso inversor. Según el mensaje de la gestora suiza, Yáñez, el extesorero y ella habían mantenido una "reciente reunión en Madrid" en la que éstos le habían preguntado por la posibilidad de invertir una parte del dinero que atesoraban en Suiza en metales preciosos. "He consultado [a] nuestro departamento de gestión para solicitar comentarios y recomendaciones con respecto al oro", señalaba Stimoli antes de adjuntarle la información al respecto que le había remitido un tal Ralph de su propia entidad. Ésta, según se refleja en la documentación remitida por las autoridades del país helvético, se componía de dos documentos adjuntos y un breve comentario escrito en el cuerpo del correo en inglés.

En esta nota, el experto aseguraba que el LGT acababa de incrementar su 'posición' en oro de su cartera del 3% al 5%, para a continuación recomendar "personalmente" al cliente que, ya que no tiene inversiones en este metal, "debería dirigir ahora un tercio de la suya" hacia esta metal precioso. Para reforzar su propuesta aseguraba que el precio del mismo iba a pasar de los 1.180-1.200 dólares que estaba en esos momentos a los 1.260-1.280 "en las próximas pocas semanas". La documentación remitida por las autoridades suizas no permite saber, sin embargo, si Bárcenas y su testaferro hicieron caso a la recomendación y transfirieron finalmente parte de su dinero al refugio del oro ante la crisis bursátil que entonces se vivía en los mercados europeos.

Protesta por las comisiones

Lo que sí desvelan es que en aquellos momentos, y pese a la investigación judicial abierta en España, el extesorero seguía realizando movimientos de adquisición y venta de acciones con frecuencia, aparentemente seguro de que sus cuentas en Suiza no iban a ser descubiertas por la investigación de la 'trama Gürtel'. Y ello a pesar de que sólo unos meses antes de mostrar interés por invertir en oro, las autoridades antiblanqueo de Suiza habían paralizado su petición de una tajeta de crédito Visa con un límite mensual de 25.000 euros, hecho que finalmente destaparía la existencia de sus depósitos en el paraíso fiscal. En estos meses, Bárcenas y Yáñez se quejaron a la entidad bancaria de que las comisiones que le cobraban por operar en bolsa eran muy superiores a lo que supuestamente habían pactado.

Meses después, el testaferro del extesorero se quejó a la entidad financiera de las comisiones que les estaban cobrando por la compra venta de acciones. Se las redujeron días después

Así, en octubre de 2010, Yáñez enviaba el siguiente mensaje electrónica a la gestora del LGT: "He estado revisando las ventas realizadas durante mayo y observo que las comisiones que habéis cargado oscilan entre el 0,94% (Telecom Italia) y el 1,6% (Realia) pasando por un 1,1% en Deutsche Telekom. Además cobráis un 1,2% por sucripción de fondos". A continuación, le aseguraba que "nuestro amigo", en referencia de nuevo a Bárcenas, le había comentado que "las comisiones pactadas con vosotros oscilan entre el 0,25% y el 0,5% para compraventas bursátiles". "Esto me sorprende un poco porque las comisiones que habéis cargado no coinciden con lo que me dicen y son muy, muy elevadas para un volumen bastante importante", se quejaba para a continuar solicitarle que "comprobasen" su cuantía.

Dos semanas después, la gestora bancaria respondía a la queja y achacaba la fusión entre LGT y Dresdner (que se había producido en mayo de ese año) como la causa del error a la hora de aplicar las "condiciones especiales que la cuenta tenía anteriormente". "Vamos a proceder esta semana al reembolso de las comisiones aplicadas y a rectificarlas con un comisión del 0,40%", le anunciaba Stimoli. "Esperando haberte complacido, quedo a tu disposición para cualquier complemento de información", concluía un mensaje. Horas después, Yáñez respondía desde su teléfono móvil con un "gracias por tu gestión".


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