Juicio del procés Santi Vila desvela los contactos entre Rajoy y Puigdemont para evitar la declaración de independencia

El exconseller dice que él mismo ejerció de interlocutor con el Gobierno, pero que ambas partes fueron incapaces de crear un clima de confianza para frenar "el despropósito"

Santi Vila
Santi Vila EFE

El exconseller de Empresa de la Generalitat hasta un día antes de la declaración unilateral de independencia, Santi Vila, ha ejercido su papel de verso suelto del 'procés' y ha desplegado un discurso muy crítico con sus compañeros de banquillo. Ha admitido que de haber sabido las consecuencias habrían actuado de otra manera y ha llegado a decir que todos podrían haber sido más responsables. En el marco de su interrogatorio, Vila ha desvelado las negociaciones contrarreloj que el mismo, en nombre de la Generalitat, mantuvo con el Gobierno de Mariano Rajoy y ha lamentado que no fueron capaces de crear un clima de confianza suficiente para evitar el "despropósito".

Según ha narrado, la idea del referéndum era que la movilización "sirviera para sacar del inmovilismo al presidente del Gobierno que legítimamente estaba en aquellos momentos, a pesar de que mantuvo siempre vías de diálogo abiertas". "No supo ni nosotros supimos crear las condiciones de confianza adecuadas para que esto precipitara algún tipo de negociación", ha dicho.

"Yo fui de los que interlocutaron con altos dirigentes del Gobierno de España, que también tenían un alto interés en evitar la confrontación. Lo que ya había pasado, ya había pasado, algunos pensamos que no se llevaría a cabo el 1-O, fue muy triste, todos podíamos haber sido más responsables", ha relatado este acusado en una declaración en la que ha desvelado los momentos que se vivieron en la previa de la declaración unilateral de independencia del día 27 de octubre de 2017 y la aplicación del artículo 155 por parte del Gobierno.

"Se inició una aproximación con interlocutores"

Según ha dicho, "se inició una aproximación con interlocutores políticos, de la iglesia, empresarios que querían evitar el despropósito, que esto acabara mal". "El día 25 de octubre lo habíamos conseguido. Nos fuimos a dormir con sensación de paz, pensando que no íbamos a tomar ninguna decisión unilateral. La noche del 25, una noche que me acompañará toda la vida, creímos que lo habíamos conseguido".

No obstante, según su relato, la presión de la calle y la desconfianza hizo que se frustrase: "Lo que habíamos conseguido discretamente se torció por el clima de confianza, llamé a Puigdemont y le dije que me había dado la mano y la palabra con mis interlocutores y, si no podíamos cumplirlo porque no podíamos gestionarlo emocionalmente, yo me iba". 

Respecto al referéndum ha dicho que fue una gran movilización política, pero ha asegurado que él nunca la reconoció como un referéndum. En ese momento Vila todavía no había dimitido de su cargo y ante las preguntas del fiscal Fidel Cadena ha admitido que si en la vida hubiese "oportunidad de tomar decisiones a pelota pasada" no sabe cómo habría actuado, dando a entender que lo habría hecho de otra manera. "Desde que el Tribunal Constitucional suspende la ley del referéndum cae la sindicatura electoral, todas las iniciativas, y el referéndum muta claramente a una gran movilización política que tuvo un gran sentido, pero ya nunca más reconocí como referéndum", ha dicho.

"No pensamos que la cuerda se rompería"

Ha pedido poner aquellos acontecimientos en el contexto en el que desde muchos sectores se le pedía al Gobierno de Carles Puigdemont que tomase decisiones unilaterales y la propuesta de "referéndum o referéndum era una argucia". "Pensábamos en tensar la cuerda pero que no se rompiera", ha añadido en relación a que la idea era forzar una negociación con el Estado.

La Abogacía del Estado le preguntó al acusado a qué se refería con que debían haber sido más responsables. "Cuando digo más responsables digo todos, si pudiésemos volver al origen tomaríamos las decisiones de otro modo. Lo que ha pasado es impropio de una sociedad avanzada como Cataluña", ha contestado.

Vila renunció a su cargo en Parlamento catalán una vez se aprobó la declaración unilateral de independencia (DUI), un día antes de que el Ejecutivo central activara el artículo 155, por lo que fue tachado de "traidor" por el resto del secesionismo. Es el último exconseller del Govern de Carles Puigdemont en declarar en el juicio y uno de los tres acusados que se encuentra en libertad provisional.

"Teníamos la obligación de ser el Gobierno de todos"

"Yo dimito frustrado porque desde la noche del 1-O en el seno del movimiento soberanista hay una discrepancia sobre lo que había pasado, para unos era una movilización que les interpelaba, otros pensábamos que también ha habido más de dos millones y medio de catalanes que se han quedado en casa. Considerábamos que era la obligación ser el Gobierno de todos y era mayoritario ese sentimiento en el Gobierno", ha relatado.

Para él, la Fiscalía y la Abogacía del Estado piden siete años de prisión por desobediencia y malversación. Se le acusa de permitir toda la contratación necesaria para la organización del referéndum del 1-O. Al inicio de las sesiones, el letrado del exconseller ha hecho especial énfasis en destacar las diferencias entre su cliente y el resto de acusados. A su juicio, el hecho de que abandonase sus cargos políticos le provocó una "indefensión" mayor que la de sus compañeros.



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba