Los reflejos y la capacidad política de Isabel Díaz Ayuso han evitado que en la Comunidad de Madrid se produjera un cambio de gobierno antinatura que, de manera canalla, intentaban perpetrar en consuno el ansia de poder del PSOE y la irresponsable traición de Ciudadanos pero que, inevitablemente, hubiera necesitado la colaboración de la extrema izquierda, fuera Podemos, fuese Más Madrid.

Declarada ya la batalla de Madrid, nos esperan varias semanas de intensa confrontación ideológica, aderezada con los rebuznos de un Iglesias que, sin ningún decoro y sin mesura alguna, parece dispuesto a reinventar las barricadas. Buen momento para analizar los resultados obtenidos por el modelo económico que se viene aplicando desde hace años en Madrid y que, según el sino de las próximas elecciones, puede profundizarse o liquidarse.

Como primer dato relevante nos referiremos al desempleo que, siendo el 16,1% en España, en Madrid es solo el 13%. Conviene resaltar el porcentaje correspondiente a comunidades tradicionalmente gobernadas por el PSOE, como son Extremadura (21,3%) o Castilla La Mancha (18%).

También destaca la Comunidad de Madrid por tener menor déficit que otras comunidades. SI la brecha entre ingresos y gastos públicos es el 1,9% del PIB en la Comunidad Valenciana, el 1,2% en Extremadura o el 1% en Aragón, en Madrid se limita al 0,24%.

Otro tanto sucede con la deuda pública. Mientras que Valencia debe el 42% de su PIB o Castilla La Mancha el 35%, la deuda de la comunidad madrileña solo llega al 14%. Recordemos que la deuda pública global de España ronda el 120%.

Once veces más

El crecimiento económico es otro buen exponente del éxito de Madrid, pues en el trágico año de 2020, el PIB regional disminuyó siete décimas menos que el nacional. Y lo que resulta aún más significativo: en el último trimestre, mientras que en España el PIB aumentó en un 0,4%, en la Comunidad de Madrid creció un 4,4% ¡once veces más!

Como último dato relevante señalaremos que, en el citado 2020, Díaz Ayuso ha sido capaz de atraer para la Comunidad que gobierna el 80% de la inversión extranjera que apostó por España.

La elocuencia de las cifras es abrumadora. El modelo económico de Madrid, caracterizado por menor regulación, menos impuestos, más ayudas al emprendimiento, ausencia de castigo al mundo empresarial… y, en definitiva, mas libertad económica, está reportando al ciudadano dosis más altas de bienestar.

Ejemplos nefastos

La superioridad del modelo económico madrileño sobre el aplicado a nivel nacional y en otras comunidades es incuestionable. Solo puede negarlo quien, como aquel personaje de Los novios de la Torre Eiffel, de Albert Camus, no se rinde nunca ante nadie ni ante nada …, ni siquiera ante la evidencia.

Sin embargo, de aquí al 4 de mayo escucharemos por doquier el rancio y trasnochado discurso de pobres-ricos, público-privado, general-particular, buenos-malos. Veremos reivindicar las ideas del hombre nuevo que engendró Ernesto Guevara, y que han asolado de pobreza a toda Cuba y al resto de países que han aplicado sus recetas Y leeremos insoportables panfletos convocando a la lucha.

Como en casi toda elección, el resultado es hoy incierto. Pero la evidencia empírica no engaña y los datos son inobjetables: la libertad proporciona a la humanidad mejores réditos que el intervencionismo. Al menos, para la generalidad de las personas. Cuestión distinta es para los intervencionistas. Ellos sí pierden con la libertad. De ahí sus actuales propuestas, gritos, insultos y amenazas. De ahí la histórica quema de iglesias.