Decían algunos tertulianos sobre Cataluña que no se pueden cancelar unas elecciones. Vaya que se puede, os digo yo que se puede. El problema es que hay que saber cómo y cada vez llegan profesionales menos preparados a nuestro oficio, no conocen bien sus competencias y se producen los conflictos que se producen. El último ha sido entre los dirigentes de Podemos con ellos mismos, pero en su versión de hace unos años, y se ha debido a la factura de la luz que se ha disparado estos últimos días.

Iglesias y Echenique se han manifestado en público contra la bajada del IVA de la electricidad que es exactamente lo que Iglesias y Echenique exigían hace unos años y hasta llevaban en su programa. Habíamos visto muchas divisiones en Podemos estos años (la de Errejón, la de Adelante Andalucía…) pero nos faltaba por ver una de Pablo Iglesias consigo mismo.

La subida de la luz ha coincidido con una ola de frío y otra de covid, la tercera. Estaría bien aprender de los errores de Star Wars, cerrar aquí la trilogía y no hacer ninguna otra. Hay dos indicios inequívocos que hacen pensar que esta tercera ola se va a parecer más a la de marzo que a la de otoño: el primero es que España pulverizó ayer su récord de contagios (38.869), el segundo es que Fernando Simón le ha quitado importancia a la cepa inglesa, lo que por cierto ha disparado las acciones de Zoom.

Esto ha sido lo mejor de Twitter en una semana en la que la red ha bloqueado la cuenta de Trump reabriendo el debate sobre la censura amparada en la defensa de "una conversación saludable". Vamos, lo que siempre ha definido a Twitter.

Pero la indiscutible MVP de la semana en Twitter ha sido Lucía Etxebarría, la escritora subió una foto de un muñeco de nieve de Totoro que supuestamente habían hecho los compañeros de instituto de su hija. Resulta que el muñeco lo había hecho una ilustradora del barrio y que además Lucía lo sabía porque se lo había preguntado en Instagram.

No es la primera vez que la escritora se ve implicada en escándalos de este tipo, ha sido acusada de plagio varios veces y en Twitter se dedica a copiar y pegar textos de otra gente, pero esto ya adquiere tintes de mitomanía. Todo esto por Filomena, la borrasca del siglo. Que alguna gente haya creído que la nieve en realidad es plástico o que se organice un flashmob para bailar la Macarena en la Puerta del Sol en mitad de una pandemia es algo que sólo los historiadores podrán explicar con la perspectiva que otorga el paso del tiempo