La radio es un medio de comunicación en el que los cambios de tendencia suelen cocinarse a fuego lento, salvo excepciones, como la que se produjo cuando Carlos Herrera fichó por la Cadena COPE y mejoró la audiencia de su franja matinal en un millón de oyentes. Sin embargo, hay apuestas que no consiguen su objetivo, como le ocurrió a la Cadena SER cuando puso a Àngels Barceló al frente de Hoy por hoy.

Entonces, la radio de Prisa contaba con 2.872.000 seguidores diarios en su prime time, mientras que en la última ola del Estudio General de Medios atesoraba 3.055.000. El cambio le ha servido para ganar 182.000 oyentes, pero no para 'neutralizar' a su principal competidor.

En ese momento, la SER aventajaba por las mañanas a COPE en 380.000 oyentes, mientras que actualmente lo hace en 472.000. Es decir, Barceló ha espantado a los fantasmas que advertían de un posible cambio en la primera posición de esa franja -que se avivaron en abril de 2019, cuando la distancia entre ambas emisoras se redujo a 148.000 personas-, pero no ha supuesto un gran revulsivo para la cadena generalista de Prisa.

En COPE, mientras tanto, volvían a recurrir este martes al triunfalismo que suele suceder a la publicación de los datos del EGM y ensalzaban el récord de oyentes conseguido por Carlos Herrera, que en los últimos meses ha congregado a 2.583.000 seguidores de media.

Este dato le sirve para mantener una muy cómoda distancia con Carlos Alsina -que tiene 1.330.000 seguidores (+95.000), pero no le acerca a Barceló. Es decir, el tópico que afirma que, en medios, contra el Gobierno se vive mejor que remando en la misma dirección le ha servido a Herrera para conseguir un buen resultado, pero no para situarse a rebufo de la SER.

El tópico que afirma que, en medios, contra el Gobierno se vive mejor que remando en la misma dirección le ha servido a Herrera para conseguir un buen resultado, pero no para situarse a rebufo de la SER

Quien no ha mejorado su franja es Pepa Bueno, que fue relegada a las noches de la SER tras haber ejercido como principal voz de la emisora desde 2012 y que ha logrado una audiencia de 957.000 oyentes en el último EGM.

Esto supone un descenso de 117.000 con respecto al último estudio de audiencias, publicado a finales de 2020. Pepa Bueno tomó las riendas de Hora 25 con 941.000 seguidores y en el primer EGM tras su incorporación rebasó la barrera psicológica del millón de oyentes. Marcó su récord hace unos meses, con 1.074.000, pero se ha desinflado en los últimos meses. Al menos, según los datos que ofrece el controvertido EGM.

Otro de los fichajes que no dio el resultado esperado fue el de José Ramón de la Morena por Onda Cero. El periodista madrileño anunció hace unas semanas su retirada de la radio y lo hizo tras haber defraudado las expectativas que Atresmedia había puesto con la incorporación a su plantilla.

La audiencia de su programa es actualmente de 228.000 personas diarias tras registrar un descenso de 28.000 oyentes en un cuatrimestre. El líder de su franja es Juanma Castaño (COPE), con 753.000 fieles, a una distancia abismal.

La crisis de RNE

Asunto aparte es la radio pública, que ganó 72.000 seguidores en la última ola del EGM, pero que, con Rosa María Mateo como administradora única de RTVE, obtuvo mínimos históricos de audiencia.

Actualmente, cuenta con 1.098.000 oyentes diarios, frente a los 1.391.000 que acumulaba antes de que Mateo tomara posesión. Su programa matinal, con 808.000 fieles, ha alcanzado su mínimo histórico y se encuentra mucho más cerca, en audiencia, de esRadio, que aglutina 622.000 seguidores, que de Alsina, con 1.330.000.