Friends

En mi lista de series que no volvería a ver está Friends, una de las series mejor valoradas por los espectadores de todos los tiempos. ¿Por qué? Es una serie que todos recordamos con cariño pero ya hace diez años que terminó y es mejor no someterla al (a menudo cruel) juicio del paso del tiempo y quedarnos con el recuerdo que tenemos. También es mejor no pensar que, si hace diez años que terminó, hace dos décadas que comenzó, volver la vista atrás a los noventa y provocarnos a nosotros mismos una crisis existencial innecesaria.

A dos metros bajo tierra

Serie intensa donde las haya, el sufrimiento (en un buen sentido) de ver A dos metros bajo tierra una única vez es más que suficiente. La has visto, has disfrutado, has llorado como una magdalena y se acabó, a lo siguiente. Hay esfuerzos que sólo se pueden hacer una vez en la vida, y si repites con esta serie es que te va sufrir por sufrir. Para eso ponte a ver la filmografía de Michael Haneke.

True detective

Que sí, que la serie está muy bien, es diferente, es una apuesta atrevida y rara vez encontramos formatos así en la televisión. Pero, sinceramente, no me veo pasando una segunda vez por el tedio de los primeros capítulos de True Detective hasta que la cosa se anima. Sobre todo sabiendo a lo que me voy a enfrentar.

Los 'dibus' de tu infancia

Al igual que Friends, esos dibujos tan molones que tan buenos ratos te hicieron pasar frente a la tele, dando comienzo a una vida de adicción televisiva, se conservan muy bien en el cajón de la memoria, así que déjalos estar. El paso del tiempo puede hacer que pasen dos cosas: que captes cosas de las que no te diste cuenta en su día y sufras un trauma retroactivo o que la primera reacción sea preguntarte "¿De verdad esto era tan cutre?". Lo dicho: remover el pasado no puede traer nada bueno.