El Reino Unido y la Unión Europea continuarán negociando su futura relación comercial tras el Brexit, según informó este domingo la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen, tras una conversación telefónica con el primer ministro británico, Boris Johnson.

"Hemos encomendado a nuestros negociadores que continúen las conversaciones y ver si se puede llegar a un acuerdo, incluso en esta última etapa", ha señalado Von der Leyen en una declaración ante los medios tras finalizar su reunión telefónica con el  la prensa al término de su conversación con el 'premier'.

Ambos mandatarios se habían dado de plazo hasta este domingo para tomar una decisión sobre el futuro de las negociaciones y decidir si era ya imposible lograr un acuerdo antes de fin de año o podían seguir intentándolo.

"Creemos necesario hacer un esfuerzo adicional"

"A pesar del agotamiento después de casi un año de negociaciones, a pesar de que los plazos se han incumplido una y otra vez, creemos que es responsable, en este momento, hacer un esfuerzo adicional", afirmó la jefa del Ejecutivo comunitario.

A pesar de esto, Von der Leyen aseguró que la conversación telefónica con Johnson fue "constructiva y útil" y que hablaron sobre "todos los temas sin resolver", tal y como recoge Efe.

Los asuntos fundamentales que siguen encallados son el de la pesca, la competencia justa entre las empresas británicas y europeas y el mecanismo de resolución de conflictos sobre el posible pacto.

Con el fin de dar una oportunidad al pacto, las conversaciones entre Bruselas y Londres se alargaron en Bruselas hasta este mismo domingo, lideradas por el negociador de la UE, Michel Barnier, y el negociador británico, David Frost.

Pese a los esfuerzos por acercar posturas, tanto Von der Leyen como Johnson se mostraron pesimistas esta semana sobre las posibilidades de alcanzar un acuerdo sobre la relación comercial antes de fin de año.

Medidas de la Comisión Europea

Ante esta eventualidad, la Comisión Europea presentó el jueves medidas de contingencia para el sector pesquero, las conexiones y la seguridad aérea y el tráfico rodado.

Por su parte, el gobierno británico movilizó cuatro barcos militares que vigilarán las aguas territoriales para evitar posibles incursiones de pescadores comunitarios a partir del 1 de enero en caso de que no se alcance un acuerdo.

Si ambas partes no logran un pacto antes de que termine el año, su relación comercial se basará a partir del 1 de enero conforme a las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).