Este martes se ha emitido 'GH Dúo: límite 48 horas', donde Kiko Rivera y su pareja, Irene Rosales, han dibujado su 'curva de la vida', en la que han detallado los momentos que han marcado su existencia.

Kiko Rivera ha hecho una confesión que ha dejado a todos anonadados: "No lo he dicho nunca, pero tuve adicción a las drogas y lo pasé muy mal. Me juntaba con malas compañías y gracias a mi mujer, a mi madre y a mis amigos de verdad, he conseguido salir de ese mundo".

La curva de Kiko

"Gracias a Dios lo he superado. A base de médicos, de psicólogos, de lucha y amor", ha añadido. El cantante ha asegurado que ha decidido hacer la confesión para ayudar a otras personas: "No quería terminar sin decirle a la gente que se puede salir".

Kiko e Irene

La depresión que Kiko sufrió recientemente escondía, según él, este proceso de desintoxicación: "Te hablo de temblores, sudores fríos... lo pasé fatal. A eso súmale los 50 kilos que perdí en pocos meses. Entonces caí en una depresión. No podía volver a trabajar, porque suponía el riesgo de volver a caer en eso".

El día que el hijo de Isabel Pantoja decidió cambiar fue aquel en el que Irene llamó a la tonadillera para pedirle ayuda. "Me siento enormemente feliz por el cambio que ha dado. Yo no podía más. Por eso llamé a Isabel, para pedirle ayuda. Intenté hacer de todo, y lo único que me quedaba era eso. Cuando se lo contó todo a su madre sintió una gran liberación", ha dicho.

Irene se derrumba

"Gracias a mi madre y a mi mujer soy una persona nueva. Ellas dos me han hecho ver la vida de una manera diferente", ha añadido el DJ.

Se funden en un abrazo

Jorge Javier Vázquez, el presentador, le ha dado la enhorabuena por la valentía: "Seguro que ayuda a mucha gente que está pasando por lo mismo".

Mila Ximénez ha apuntado que "estaba claro que había algo más": "La depresión escondía un proceso de desintoxicación".