Segundo aniversario de la abdicación

La jubilación de oro del Rey emérito: toros, bodas, vela y comilonas

De la abdicación a hoy, Don Juan Carlos es otro. Y la agenda del día también es otra: menos protocolo y más restaurante. Más recreo y menos palacio. 

  • El Rey emérito está disfrutando de las regatas, de los toros y del deporte (Gtres).
    El Rey emérito está disfrutando de las regatas, de los toros y del deporte (Gtres).
  • Don Juan Carlos, invitado estelar en la bda de Alejandro Santo Domingo y Charlotte Wellesley (Gtres).
    Don Juan Carlos, invitado estelar en la bda de Alejandro Santo Domingo y Charlotte Wellesley (Gtres).
  • El Rey emérito en los toros con su hija la Infanta Elena hace unos días (Gtres).
    El Rey emérito en los toros con su hija la Infanta Elena hace unos días (Gtres).
  • Los Reyes eméritos juntos el pasado 30 de abril. No se les veía juntos desde noviembre de 2015 (Gtres).
    Los Reyes eméritos juntos el pasado 30 de abril. No se les veía juntos desde noviembre de 2015 (Gtres).
  • Don Juan Carlos pasó la Nochevieja en Los Ángeles, por segundo año consecutivo (Twitter).
    Don Juan Carlos pasó la Nochevieja en Los Ángeles, por segundo año consecutivo (Twitter).
  • El Rey vuelve a ir a las regatas (Gtres).
    El Rey vuelve a ir a las regatas (Gtres).

El Rey, con la abdicación, daba el adiós a su agenda de monarca, y en ese adiós se incluía la bienvenida a otra agenda, ya aliviada de protocolos incontables. En efecto, Don Juan Carlos inauguraba para sí otro calendario, donde va viviendo como un rey, por decirlo en expresión de la calle, pero como un rey de otra manera.

Por ahí se ve que Don Juan Carlos está cumpliendo ahora muy entretenidos años, una buena vida que llega tras pasar los trastos de oro a Don Felipe. Parece cierto que Don Juan Carlos se complace ahora en la vida de soltero, aunque siga casado, obviamente, porque soltero no es sólo aquel que no tiene pareja sino aquel que vive suelto, según verdad encerrada en la propia palabra.

Con Doña Sofía se le ve poco, o muy poco, y frecuenta restaurantes de mucha corona como si estuviera entre amigos de vacaciones, como si cayera en domingo cualquier día. Don Juan Carlos vive suelto para recibir el Año Nuevo en Los Ángeles, EE.UU, lejos de celebraciones familiares; vive suelto para ir a los toros, y hasta llevarle la merienda en papel Albal a su nieta Victoria Federica; vive suelto para seguir ganando regatas de vela, como en Pontevedra; vive suelto para irse de boda, como a la de Alejandro Santo Domingo, donde ejerció, además, de cortés caballero ayudando a Camilla Parker-Bowles a bajar la escalinata.

Don Juan Carlos lleva ahora otra agenda. Más recreo y menos palacio. Una cosa es la vida de rey, y otra ser el rey de la vida. Puede parecer lo mismo, y puede llegar a ser lo contrario.



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba