El comisario jubilado José Villarejo ha ofrecido una improvisada rueda de prensa a su salida de la Audiencia Nacional donde este jueves ha declarado durante más de dos horas ante el juez por dos de las 30 piezas separadas en las que se le investiga. Ante los medios de comunicación ha apuntado a su enemigo declarado número uno, el exdirector del CNI, Félix Sanz Roldán. En concreto, se ha mofado de su papel como protector del rey emérito, atendiendo a la situación en la que se encuentra el exjefe del Estado.  

“El gran lord protector de la Corona creo que no ha sido muy habilidoso a la hora de proteger a su señor”, ha dicho el polémico mando justo después de afirmar que su objetivo es defenderse y “desenmascarar a todos”. Vozpópuli desveló esta semana el audio de la declaración ante el juez del exjefe de la Policía, Eugenio Pino. Relataba cómo Sanz Roldán asumió el “blindaje” de don Juan Carlos I cuando supo que Villarejo tenía grabada a Corinna. “Quien ofende a la casa, no tiene perdón”, dijo el exresponsable de los servicios secretos.  

Villarejo ha negado estar detrás de las filtraciones en la prensa que se han producido durante su estancia en prisión. Una de ellas fueron las que se conocieron sobre sus encuentros con Corinna Larsen en las que dio detalles sobre el dinero en Suiza de don Juan Carlos. El monarca vive desde agosto en Abu Dabi y la Fiscalía del Tribunal Supremo mantiene varias líneas de investigación sobre sus actividades económicas. En los últimos meses ha realizado dos regularizaciones de impuestos por valor de cerca de cinco millones de euros.

Villarejo ha insistido ante los periodistas que “nunca” ha sido un policía “normal”, que no tenía despacho y que sus operaciones servían al Estado. En la investigación que le ha mantenido en prisión tres años y cuatro meses se le acusa de usar su ascendencia en el Cuerpo para acceder a datos confidenciales que luego ofrecía como valor añadido como detective privado a clientes adinerados bajo el paraguas de sus empresas privadas. 

"Ningún secreto aguanta el tiempo"

Su principal socio en ese conglomerado empresarial llamado Cenyt, Rafael Redondo, admitió ante el juez que hacían cientos de perfiles de personas y empresas al año que luego ofrecían en busca de oportunidades de negocio.  “Ningún secreto aguanta el tiempo y ya lo verán ustedes”, ha dicho el comisario jubilado desde 2016.

Ha eludido hablar de sus encuentros con la actual fiscal general del Estado, Dolores Delgado, algunas de ellas anotadas en sus agendas o publicadas en la prensa mediando la difusión de audios. Según ha dicho, son “cuestiones personales”. Algo parecido ha contestado cuando se le ha preguntado por el fiscal Ignacio Stampa, ex fiscal de la causa que fue acusado de compartir datos de la investigación con la abogada de Podemos. “Yo de problemas de cintura para abajo no hablo”, ha dicho. El mes pasado, la Fiscalía archivó la investigación y concluyó que no hubo revelación de secretos. 

Villarejo ha pedido que se investiguen las filtraciones que han rodeado el llamado caso Tándem al tiempo que ha mostrado sus dudas por el nacimiento del medio Moncloa.com que difundió sus audios con Delgado. Vozpópuli tuvo acceso a la declaración de un empresario que le dijo al juez que esos audios llegaban a través de una fuente anónima a través de la Deep web.

Tampoco ha querido profundizar cuando se le ha preguntado acerca de su papel en los seguimientos al extesorero del PP, Luis Bárcenas, porque es una causa que se está investigando. “Si no le importa, prefiero hablar de filosofía de vida”, ha dicho antes de volver a acusar a Sanz Roldán de ser el responsable de su situación: “No pensaba que fueran a montar este show”. Ha negado que sea capaz de desencriptar la parte de su archivo a la que los investigadores no han tenido todavía acceso y duda de la incapacidad de los servicios secretos para acceder él. Ha insinuado que si todavía no se conoce es porque no les ha interesado. 

Ha negado sus intenciones de huir y ha tenido palabras para los medios de comunicación: “Muchos directores y dueños de periódico que han comido conmigo han desaparecido y me gustará recordárselo”.