Marta Rivera de la Cruz guarda silencio desde que Isabel Díaz Ayuso apretó el botón nuclear del adelanto electoral. La titular de Cultura en el Ejecutivo regional ha sido la consejera de Ciudadanos más próxima a la presidenta madrileña y en las últimas horas está recibiendo mensajes de ánimo tanto del PP como desde las filas de su partido. Un intento de unos y de otros por cortejarla de cara a los previsibles comicios del 4-M.

A la espera de que se forme la Diputación Permanente, hay consejeros naranjas como Ignacio Aguado o Ángel Garrido que seguramente mantengan la condición de diputados autonómicos. Sin embargo, Rivera de la Cruz no tiene esa posibilidad ya que dejó el escaño en el Congreso de los Diputados para ocupar la cartera de Cultura en el Ejecutivo madrileño. Así que formalmente se encuentra en el paro.

Desde el miércoles hay un movimiento de figuras relevantes de PP y Cs en las redes para atraerse a Rivera de la Cruz con mensajes de cariño, sobre todo a raíz de unas declaraciones de Ayuso en las que enfatizó el trabajo de la consejera naranja.

"He tenido grandes consejeros de Cs, lo reconozco. Hay algunos allí como el caso de Marta Rivera de la Cruz, y diputados que me parecen excelentes y que me encantaría seguir contando con gente así", señaló en Onda Cero. Su portavoz en la Asamblea, Alfonso Serrano, secundó en las redes el mensaje. Desde las filas de Ciudadanos, dirigentes como Luis Garicano, Félix Álvarez 'Felisuco' o José Ramón Bauzá ensalzaron la labor cultural de la consejera para intentar equilibrar la balanza con el PP.

El área de Cultura le ha venido a Rivera de la Cruz como anillo al dedo por su condición de escritora. El coronavirus ha condicionado su trabajo desde hace un año, pero en los últimos meses ha podido lidiar con la pandemia ya que los teatros y museos de Madrid están abiertos en la actualidad pese a las limitaciones de aforo.

Ayuso y Rivera de la Cruz han aparecido juntas en un buen número de actos oficiales en los últimos meses. Un viernes de octubre inmortalizaron en Twitter e Instagram una salida de cañas por el Madrid más castizo para promocionar "las tascas con más solera" de la capital.

Rivera desoye a Aguado

Estas imágenes fueron un capítulo más de una sintonía más que evidente entre la presidenta regional del PP y la más conocida de las consejeras madrileñas de Ciudadanos, quien durante meses aparcó una de las máximas que el vicepresidente, Ignacio Aguado, impartió a sus consejeros naranjas al inicio de la legislatura y que consistía en evitar, en lo posible, la coincidencia con Ayuso en actos públicos.

Rivera de la Cruz ha sido la única que ha hecho caso omiso a esta indicación de Aguado, según admiten a Vozpópuli fuentes de la formación naranja, lo que generó una creciente desconfianza entre ella y el vicepresidente madrileño.

La ya exconsejera de Cultura llegó a este cargo gracias al empeño de Albert Rivera, quien la tuvo en su núcleo duro de Ciudadanos durante los años de bonanza y éxitos electorales de la formación centrista. Fue la cuota del partido en el gobierno de la Comunidad de Madrid.

Ella ha sido una dirigente cercana a Inés Arrimadas. Cuando esta última se postuló a la sucesión en Ciudadanos, le dio su apoyo, pero con el paso de los meses se han distanciado. En la última reunión de la Ejecutiva nacional, un día después de la debacle catalana del 14-F, Rivera de la Cruz fue una de las voces más críticas por la campaña electoral y la mano tendida con Pedro Sánchez.

Ayuso ficha a su jefa de Gabinete

En octubre también se produjo un fichaje por parte de Ayuso que sorprendió a las filas populares y naranjas. Fue la incorporación de la periodista Sandra Fernández como directora general de Medios. Se trató del tercer recambio en este puesto desde el inicio de la legislatura hace un año y medio, pero lo más sorprendente es que Fernández venía de ser la jefa de Gabinete de Rivera de la Cruz.

Las fuentes consultadas por Vozpópuli destacaron entonces que Fernández fue una elección personal de Miguel Ángel Rodríguezmano derecha de Ayuso. Aquella conexión entre Ayuso y Rivera de la Cruz se materializó en las semanas siguientes con actos conjuntos en los que aparecía la presidenta regional junto a la consejera de Cultura.

También organizaron comidas discretas con terceras personas. Una muy comentada se celebró antes de Navidad en el despacho de Rivera de la Cruz . En ella estuvieron Ayuso y un tercer invitado que cada vez incomoda más a Arrimadas, el coordinador de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana, Toni Cantó, según desveló La Razón.

Ignacio Aguado y Marta Rivera de la Cruz en una imagen reciente. CAM

A raíz de ello, fuentes de Ciudadanos próximas a Aguado aseguraron a Vozpópuli en febrero que Rivera estaba haciendo "una labor de zapa para Ayuso" en contra del partido naranja. "No es de ahora, ni es nuevo", subrayaron estas fuentes. "Nos tiene bastante cabreados a muchos".

Aguado se sintió muy molesto con la filtración de esta comida entre Ayuso, Rivera y Cantó. Sobre todo, porque se enteró por la prensa. Las fuentes indicaron a este periódico que aquella cita "no fue una buena idea". Y dieron una explicación muy concreta.

"El problema no es con quién comes, el problema viene cuando lo ocultas. Lo ocultó y solo lo ha contado cuando la han cazado". Una muestra muy clara de que Ayuso y Rivera de la Cruz compartían confidencias al margen de Aguado y la dirección nacional de Ciudadanos.