La cárcel de Picassent (Valencia) ha sido aislada este miércoles tras detectar un brote de coronavirus con 133 reclusos afectados. El centro suspende las comunicaciones, los permisos y solo se permitirá la entrada de personal penitenciario, según ha informado Instituciones Penitenciarias

La inmensa mayoría de los positivos son asintomáticos entre una población que se sitúa en 1.910 internos. Algunos casos presentan sintomatología leve y no hay ningún ingresado en hospital. El número de internos confinados en celda, como marca el protocolo sanitario, es de 473.

En cuanto al número de trabajadores, 16 funcionarios se encuentran con una PCR positiva y seis están en aislamiento. Habría que sumar otros seis pertenecientes al Centro de Inserción Social. El número de empleados en cuarentena asciende a 27.

Ante esta situación, el centro, en coordinación con la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, ha dispuesto nuevas medidas contra la covid-19 que entran hoy en vigor y tendrán una vigencia inicial de dos semanas.

Entre ellas, se suspenden todas las comunicaciones, ordinarias y especiales; así como todas las salidas de permiso, programadas y cualquier otra salida, salvo por causas de fuerza mayor, situación de necesidad, por razones judiciales o sanitarias imprescindibles.

Además, se suspenden los talleres productivos; y solo se permitirá el acceso al personal funcionario y laboral, y al personal extra penitenciario cuya labor sea indispensable. Para paliar esta restricción de las comunicaciones y permisos de las personas que se encuentran en prisión, se ampliará el número de llamadas telefónicas que tienen autorizadas los internos, especialmente con sus abogados, y se potenciará el uso de videollamadas.

Las medidas adoptadas se enmarcan en la orden ministerial INT/407/2020 de 12 de mayo, en la que se establecía la posibilidad de revertir la vuelta a la normalidad en el ámbito de Instituciones Penitenciarias si la situación epidemiológica así lo aconseja.

En relación al Centro Penitenciario de Alicante II (Villena), en el día de hoy hay 45 internos positivos, 28 nuevos casos tras búsqueda activa. Todos asíntomáticos. El número de internos confinados sanitariamente con carácter preventivo en celda son 140, y la cifra de funcionarios que se encuentra de baja por ser positivo en covid-19 asciende a siete.

El virus circula descontroladamente

Desde Acaip-Ugt han lamentado en un comunicado que en estos momentos el virus circula "descontroladamente" por el centro penitenciario de Picassent, ya que "prácticamente en todos los módulos se han detectado casos positivos o confirmados, y aún se está pendiente de la realización de pruebas a muchos internos".

A su juicio, "no se adoptaron medidas drásticas y tajantes cuando se detectó el primer brote de importancia a principios de enero y por eso ahora se ha llegado a esta situación", ha advertido.

Además, el sindicato ha criticado que ahora, con los nuevos contagios, los trabajadores que han estado en contacto directo con los internos del módulo "se van a ver atrapados en un limbo administrativo para ver quien les hace pruebas diagnósticas". "Es indignante que los trabajadores públicos tengan que buscarse la vida literalmente para ver si están contagiados o no por competencias administrativas, teniendo que sufragar ellos mismos en muchos casos el coste de las pruebas diagnósticas", han criticado.

A su entender, debe de ser la dirección del centro la que, aprovechando las buenas relaciones con la Conselleria de Sanidad, gestione la realización de pruebas diagnósticas a todos los trabajadores que sean contactos estrechos laborales.

Acaip-Ugt había solicitado el pasado 8 de enero, después del primer brote grave en el centro, que se limitara toda la actividad no esencial en el mismo. Posteriormente, el pasado domingo se volvió a incidir en ello ante la previsión de que algo de esta magnitud podría ocurrir. Sin embargo, hasta la mañana de hoy no se ha adoptado esa decisión. Así, ha lamentado que el cierre "llega muy tarde".