Abusos sexuales

La Justicia condena a 21 años de cárcel al pederasta confeso de los Maristas

Ha sido hallado culpable por los abusos cometidos a cuatro exalumnos entre el 2006 y el 2010; por ello, se le impone una inhabilitación para el ejercicio de la profesión docente de 13 años y 8 meses, así como orden de alejamiento y prohibición de comunicación con los exalumnos afectados

Imagen de archivo de una prisión.
Imagen de archivo de una prisión. Emiliano Bar

Un cuarto, una camilla y un lavabo. Joaquín Benítez aprovechó su despacho, su "ascendencia y jerarquía como profesor de educación física" y "la confianza que los alumnos tenía depositada en él" para cometer abusos sexuales entre 2006 y 2010. Este lunes, la Audiencia de Barcelona le ha condenado a 21 años y nueve meses de cárcel y al pago de una indeminización total a las víctimas de 120.000 euros. 

Corría el primer semestre del curso escolar 2008-2009 cuando uno de los alumnos del colegio Marista de Sants-Les Corts fue abusado. El profesor consiguió un justificante de los padres del menor para realizar "masajes" al estudiante que padecía de "problemas en la espalda por escoliosis".

Sin embargo, ha quedado probado que dichos masajes terminaron en tocamientos no consensuados que "han influido negativamente" en el desarrollo de la víctima, con un cuadro de ansiedad y problemas de insomnio. En sus declaraciones, los peritos ratificaron que se evidencia una "afectación importante, incluidos ideación y pensamientos de autolisis".

Un año antes, el profesor ya había abusado de otro alumno, también con la excusa de ayudar a aliviar una lesión. En este caso, el menor, que sufrió una afección en el muslo durante una clase de educación física, acudió al despacho del profesor. Allí, lo que empezó como un masaje para disminuir el dolor acabó en abuso. El joven intentó escapar de aquella situación, pero le fue imposible. Finalmente, el hoy condenado acompañó al menor a la salida y le dio 10 euros a cambio de su silencio.

'Modus operandi'

Según la sentencia, recogida por Vozpópuli, en las denuncias interpuestas ante la policía por los exalumnos y otras personas "puede hablarse de un modus operandi o patrón de actuación definido, tal y como indicaron los funcionarios del cuerpo de Mossos d’Esquadra que instruyeron el atestado".

Durante el procedimiento judicial, un vicario provincial de los Hermanos Maristas ratificó la condición de profesor de educación física de Benítez, así como la existencia del despacho con la respectiva camilla y lavabo descritos por los menores. El propio acusado también corroboró los datos vinculados con su trabajo y admitió parte de los hechos delictivos por los que se le ha condenado. 

Los Mossos aseguran que el exprofesor de Maristas seguía un "patrón" para abusar de alumnos
Los Mossos aseguran que el exprofesor de Maristas seguía un "patrón" para abusar de alumnos Europa Press

Benítez dijo no recordar a uno de los exalumnos que le denunció. Sobre los otros tres, aseguró que eran buenos estudiantes y que sí llegó a hacerles masajes, pero insistió en que no recordaba si les había hecho desnudar a todos. En el caso de uno de los menores, reconoció varios encuentros; admitió, incluso, haberle practicado una felación. "Fue un impulso", dijo tras asegurar que había engañado al alumno para "provocar" la situación.

En concreto, el pederasta confeso ha sido hallado culpable por los abusos cometidos a cuatro exalumnos entre el 2006 y el 2010. Según la sentencia, recogida por Vozpópuli, se le impone una inhabilitación para el ejercicio de la profesión docente de 13 años y 8 meses, así como orden de alejamiento y prohibición de comunicación con los exalumnos afectados. 

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