Albert Donaire, el agente de los Mossos d'Esquadra sancionado de empleo y sueldo por insultar a políticos y entidades contrarias a la independencia de Cataluña, ha recibido un nuevo varapalo de la justicia. El también candidato de Junts denunció al periodista Albert Soler, del 'Diari de Girona', por un tuit en el que lo asociaba a un personaje de ficción gay de la exitosa serie británica 'Little Britain'.

El tuit en cuestión definía a Donaire como "Daffyd" -el nombre del personaje ficticio-, como "the only gay in the police" (el único gay en la policía, en castellano) tras su anuncio de ser candidato por Demócrates de Catalunya (partido que se presentó en alianza con Junts). De acuerdo, con el 'mosso', el comentario en la red social era un mensaje homófobo. No obstante, el juzgado de primera instancia de Santa Coloma de Farners, cree que el tuit se "ampara en la libertad de expresión" del periodista.

En el auto, al que ha tenido acceso Vozpópuli, la jueza, Beatriz Alfaro, considera que Donaire no es un "persona anónima" sino que es un "persona pública" que además "ha creado una asociación dentro de los Mossos d'Esquadra de carácter independentista", en referencia a Mossos per la República. "Las expresiones empleadas por el articulista están utilizadas amparándose en la libertad de la expresión, libertad que incluye la crítica de otro aun cuando es desabrida y puede molestar".

La jueza también se extiende en este personaje de esta sitcom de humor británica que reivindicaba que "era el único gay en el pueblo" y que de ahí surge la comparación hecha por el periodista gerundense. Y es que la tesis de Albert Soler es que el mosso indepe se limita a acusar de homófobo a cualquiera que le critica, tal y como hace Daffyd en 'Little Britan', que se pasaba el día acusando a sus vecinos de "homófobo" cuando, en realidad, nadie le juzgada por su orientación sexual.

Soler también ha abundado en esta tesis en algunos artículos de opinión, como 'No es homofobia, es estultofobia', en el rotativo de Gerona, en el que el articulista, en tono irónico, afirma que "los motivos de criticar al tal Donaire no son la homofobia ni la catalanofobia que no sufro, sino la estultofobia que tengo de nacimiento y me impide aguantar a los idiotas".

En otro artículo, titulado 'Escac i mat d'en Canadell', publicado el 12 de diciembre de 2020, vuelve a usar la comparación con el personaje británico de ficción para subrayar que se mofa, sobre todo, de sus "estupideces": "Ni Joan Bonanit, ni Rai López ni Daffyd Donaire tienen suficiente con gritar estupideces con un megáfono".

La jueza, en su auto, también distingue entre dos derechos, a menudo en colisión, como son el de la libertad de expresión y el del derecho de honor. Y recurre a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional para determinar que en ningún caso ha habido "mensajes insultantes, insidias infamantes o vejaciones" que atenten contra la reputación personal.

Defensa de la libertad de expresión

El periodista explica a instancias de este medio que se siente "satisfecho" de que la "defensa de la libertad de expresión de la justica" en un momento en la que cada vez "está más amenazada".

También se muestra convencido de que Donaire "no recurrirá" porque antes, "su abogado se buscará a un cliente con un poco más de cerebro". "Me da un poco de pena, como no soy rencoroso le mandaré un ejemplar de mi libro firmado", remacha.

Por su parte, la reacción del agente de la policía autonómica ha sido de decepción y ha criticado que la justicia no permita llamar "asesino a alguien que mata toro" pero sí que se haga "mofa de la condición sexual".

Como informó este medio, Donaire tiene varios frentes judiciales abiertos por sus disputas en Twitter y compartición de datos personales. El pasado 21 de marzo lanzó una campaña de micromecenazgo para recaudar dinero para pagar su defensa en los tribunales.