España

Moncloa redobla su hostilidad con la Casa Real tras los incidentes de Paiporta

Exteriores señala a Zarzuela por no haberle notificado la invitación de la República Francesa a los Reyes

  • Pedro Sánchez (i) y el Rey Felipe VI. -

No existe confianza entre el Palacio de la Moncloa y el Palacio de la Zarzuela. El Ejecutivo redobló este martes su hostilidad con la Casa Real tras el episodio de Paiporta. Aquella visita de los Reyes a los afectados de la DANA cristalizó en un arrebato violento que enfangó a los monarcas, pero también al presidente del Gobierno, que huyó por motivos de seguridad cuando la situación se desbordó por completo. Ese día, Pedro Sánchez se vio 'arrastrado' por el empeño de los Reyes de consolar a los ciudadanos. Su equipo tenía claro que el momento no era oportuno y así lo trasladó. Pero la agenda no se movió. Esa tensión se convirtió en un profundo cabreo de Moncloa con el equipo del jefe del Estado que parece no haberse disipado. Al contrario.

Fuentes de Exteriores criticaron con dureza a la Casa Real por no haber notificado al Ministerio la invitación de la República Francesa a los Reyes a asistir el pasado sábado a la misa de inauguración de la catedral de Notre Dame de París tras la conclusión de los trabajos de rehabilitación del templo, así como de la negativa a acudir. Estas mismas fuentes lamentaron, además, que "cada vez es más habitual" que Zarzuela no comparta con el ministerio que dirige José Manuel Albares las invitaciones internacionales al Rey. España no estuvo representada en la ceremonia de reapertura de Notre Dame. Los Reyes descartaron su asistencia. También lo hizo el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que alegó un "compromiso familiar".

En cualquier caso, la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, quiso restar importancia a lo que tildó de "polémica artificial" y excusó la ausencia de una delegación española en el hecho de que las invitaciones cursadas por la República Francesa son "nominales" e "intransferibles" y que estas se hicieron a jefes de Estado y ministros de Cultura. Pero esa explicación no concuerda con los hechos, puesto que, sin ir más lejos, en representación de Reino Unido acudió el príncipe de Gales, Guillermo de Inglaterra. El malestar de Exteriores no se circunscribe solo a Zarzuela, también al propio Urtasun que ese sábado, pese a su compromiso, estuvo en el Circo Mundial. En verdad, cabe reseñar que los equipos de Albares y Urtasun, también diplomático de carrera, se miran con recelo y dsconfianza, ya que ambos gabinetes están copados por diplomáticos. Algunas fuentes explican que el ministro de Sumar ha armado un 'Ministerio de Exteriores b'.

Fuentes de Cultura explican que el departamento no maneja las relaciones internacionales de España y que la ausencia del ministro Urtasun no impedía que otros miembros del Ejecutivo hubieran podido acudir a la ceremonia en la capital francesa. De hecho, estas mismas fuentes consideran que "hubiera estado bien" que otro miembro del Gobierno o de la Casa Real hubiera acudido en representación de España. Pero eso no ocurrió. Y el Gobierno se revuelve y alega que no puede coordinar la agenda exterior de España si no tiene constancia de ella. El ministro de Exteriores se encuentra en Roma con Felipe VI y Letizia para acompañarles en viaje de Estado a la República de Italia. Los monarcas estarán allí hasta el jueves. Fuentes de Exteriores explican que Albares pediría explicaciones por el lío diplomático en el transcurso de la expedición.

Las razones de Casa Real para declinar la invitación no han trascendido. Fuentes de Zarzuela consultadas por El Confidencial explican que corresponde a una decisión personalísima del Rey decidir a qué actos acude y a cuáles no. Y que solo da explicaciones sobre el motivo cuando se produce una cancelación. Simplemente que hay unos actos a los que se acude y a otros no. El desplazamiento a París nunca estuvo en la agenda oficial de Zarzuela para esa semana. El Rey se pasó el fin de semana pasado perfilando sus discursos en Italia y el domingo presidió el funeral en homenaje a las víctimas de la DANA. No deja de ser curioso que la tragedia de Valencia sobrevuele la crisis entre el Ejecutivo y la jefatura del Estado.

Antiguos altos cargos socialistas consultados por este diario se llevan las manos a la cabeza cuando repasan los hechos de Paiporta, especialmente el choque entre Moncloa y Zarzuela a cuenta de los incidentes del viaje. La sensación de estas fuentes, según explican en conversación con Vozpópuli, es que "no hay quien salve al Rey en el Gobierno" y, por eso, echan de menos la altura de mira de Alfredo Pérez Rubalcaba. En plata: vienen a decir que ese choque institucional no hubiera pasado con él. El análisis de estas fuentes es que la confianza entre la jefatura del Estado y la presidencia del Gobierno ha saltado por los aires, "si es que alguna vez la hubo".

En verdad, buena parte de la izquierda española lleva una década obsesionada con la caída de Felipe VI. La proclamación del Rey fue una operación de Estado ejecutada por el PP y el PSOE -con Alfredo Pérez Rubalcaba al frente- que se precipitó para salvar la Corona del precipicio. El auge entonces de Podemos, alimentado por la crisis económica y de representación que cristalizó en el 15-M, puso en jaque el sistema constitucional de 1978 que ahora los aliados izquierdistas y separatistas de Pedro Sánchez quieren derribar. La Corona era uno de los objetivos, especialmente, por el ocaso del reinado de Juan Carlos I, que se vio manchado por algunos escándalos.

El advenimiento de una república es el horizonte compartido de las principales fuerzas políticas a la izquierda del PSOE. Los socialistas, mientras, permanecen quietos. Por el momento, sigue sin estar en sus planes romper el pacto constitucional que mantiene la Monarquía parlamentaria como forma de gobierno, pero la presión que sufren aumenta día a día. Además, las juventudes del partido son cada vez más beligerantes contra la jefatura del Estado. Y la debilidad parlamentaria de Pedro Sánchez contribuye al daño a la institución. El presidente del Gobierno depende de partidos que claman por la abolición de la Monarquía. Y todos los pasos de sus socios van en esa dirección. Los desplantes se cuentan por decenas.

Apoya TU periodismo independiente y crítico

Ayúdanos a contribuir a la Defensa del Estado de Derecho Haz tu aportación Vozpópuli