Un análisis de la Policía sobre el teléfono móvil del exnúmero dos de Interior, Francisco Martínez, recoge años de conversaciones que arrojan luz sobre sus maniobras para tratar de frenar el caso Kitchen en el que está investigado. Pero también se aprecia el nivel de confianza que depositaba el Ministerio sobre alguno de los mandos de la trama implicada en los seguimientos a Luis Bárcenas hasta el punto concederle la potestad de decisión sobre un puesto clave en la Policía como es el jefe de la UDEF, unidad de élite contra la corrupción. 

“¿Quién a la UDEF?”. Esta fue la pregunta que le hizo vía WhatsApp el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, al comisario Enrique García Castaño, alias el Gordo. Este mando policial es uno de los principales investigados en la Audiencia Nacional por colaborar con el polémico José Manuel Villarejo. La respuesta que le dio al número dos de Interior fue que había que poner a alguien “de confianza y con cojones”. Según el informe de 262 folios al que ha tenido acceso Vozpópuli, este intercambio se produjo a las 13.18 horas del 11 de julio de 2015.

En aquellas fechas se había decidido relevar al hasta entonces máximo responsable de la Unidad de Delincuencia y Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía, el comisario Manuel Vázquez, alias Fiti. Durante años fue la punta de lanza de la Policía Nacional contra la corrupción política y se encargó de investigar casos como la Gürtel, los papeles de Bárcenas, la familia Pujol. También una presunta financiación iraní de Podemos a partir de un informe sin fecha ni sello llamado PISA (Pablo Iglesias Sociedad Anónima) que ni siquiera llegó a judicializarse por su escaso nivel probatorio.

"Es un flojo y acojonao" 

El comisario Vázquez había sido nombrado por el ministro Jorge Fernández Díaz nuevo jefe superior de Policía de Galicia -de donde es natural- para agotar sus últimos años de carrera. Había que nombrar un sustituto. En la conversación intervenida por Asuntos Internos en el marco de las pesquisas de Kitchen, el secretario de Estado insistió a el Gordo en que le diese un nombre para ocupar tan delicado puesto: “¿Que se llama?”.

El comisario García Castaño se comprometió a ello: “Te digo”. En ese punto, el alto cargo de Interior le planteó nombrar al frente de la UDEF al entonces jefe superior de Castilla La Mancha, Juan Carlos Ortiz, pero el Gordo descartó esa opción de plano: “Ortiz es un flojo y acojonao. “Piensa alguien…”, le pidió Francisco Martínez. García Castaño no tenía, en teoría, ningún poder de decisión.

En esos momentos era el jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), una estructura integrada en la Comisaría General de Información dedicada a suministrar aparatos de escuchas y seguimientos a las unidades investigadores y también al control de confidentes. La UDEF ni siquiera forma parte del organigrama de Información, sino que depende de la Comisaría General de Policía Judicial, es decir, que es una unidad que trabaja siguiendo las órdenes de jueces y fiscales.

La plaza quedó desierta

La plaza del comisario Vázquez estuvo meses ocupada de forma interina por el que había sido su segundo, el comisario García Catalán. No fue hasta la salida del ministro Jorge Fernández Díaz y la llegada de Juan Ignacio Zoido cuando se produjo el relevo. Finalmente fue nombrado en enero de 2017 el comisario principal Fernando Moré, procedente de la Comisaría del aeropuerto de Barajas.

Fueron necesarios 16 meses de vacío de poder y dos convocatorias de la plaza porque la primera se declaró desierta. A los nuevos responsables de Interior no les convencía ninguno de los candidatos, entre ellos el propio Moré, quien sigue al frente de la UDEF actualmente. Es un cargo de confianza, es decir, que entre la terna de aspirantes se elige uno desde el Ministerio. Es necesario, eso sí, tener el rango de comisario principal, el máximo en el escalafón de la Policía. Por eso Francisco Martínez buscaba que García Castaño le diera un nombre que poder nombrar a dedo.

En cuanto al comisario Ortiz, a quien el Gordo describió como “flojo y acojonaoacabó ascendido por el ministro Zoido a la cúpula del Cuerpo como máximo responsable de la Jefatura Central de Información. Lo enmarcó en una restructuración de la Policía en el que suprimía la figura de Director Adjunto Operativo para dividirlo en cuatro jefes. En la Policía se vinculó este nombramiento de Ortiz a sus buenas relaciones con la exdirigente del PP María Dolores de Cospedal durante el tiempo que ambos coincidieron en Castilla-La Mancha.  

Boicotear la Gürtel

La UDEF fue creada en el año 2005 por el entonces Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Su primer responsable fue el comisario José Luis Olivera, también en el ojo del huracán del caso Villarejo y un habitual de las conversaciones del polémico mando. Consta una grabación del año 2009 entre Villarejo y María Dolores de Cospedal en la que el comisario le ofrecía los servicios de su amigo Olivera para boicotear la investigación de la trama Gürtel en favor del PP.

Además, las pesquisas policiales han aportado evidencias sobre las maniobras de los comisarios bajo sospecha para ocupar puestos claves en la Policía, incluido el de la Dirección Adjunta Operativa. Según consta en la investigación, Villarejo intentó medrar para que en ese puesto se nombrase a su amigo Olivera.