La Mesa del Congreso, a iniciativa de PSOE y Podemos, ha remitido a la comisión de Secretos Oficiales la pregunta del PP sobre el posible uso de fondos reservados en el viaje de noviembre del ministro de Transportes, José Luis Ábalos, a las Islas Canarias, según informaron fuentes parlamentarias del PP a Vozpópuli.

La formación de Pablo Casado registró el pasado 1 de marzo una batería de preguntas sobre la polémica estancia de Ábalos en el hotel Palacio de Isora de Tenerife, en el que se pedían una serie de aclaraciones al Ejecutivo por la utilización de dinero en efectivo en este desplazamiento.

En realidad, se trataba de la segunda ronda de preguntas sobre este asunto pues en febrero el PP ya inquirió a Ábalos cómo pagó los gastos de champán y masaje con una importante suma de dinero en efectivo, que fuentes consultadas por este diario elevaron a 1.800 euros.

De las preguntas de marzo, la más delicada era el supuesto uso de fondos reservados por parte de la delegación que acompañó al ministro de Transportes. El PP entendía que la factura de los extras se había abonado con cargo a esta partida reservada cuando el departamento de Ábalos alegó que ese efectivo no era suyo.

El 9 de marzo llegó la decisión de la Mesa, en la que se admitían las preguntas dirigidas al Gobierno con una excepción, la pregunta número 8 relativa al pretendido uso de los fondos reservados. El órgano de la Cámara baja subrayó en un escrito dirigido a los diputados del PP autores de las preguntas, Ana Vázquez y Andrés Lorite, que este tipo de información solicitada "tendrá la calificación de secreto".

Escrito de la Mesa del Cong... by Vozpopuli

Por tanto, no será respondida por escrito por el Gobierno, sino a través de la comisión de control de los créditos destinados a gastos reservados, comúnmente llamada como comisión de Secretos Oficiales. El problema es que dicha comisión no se ha constituido en la actual legislatura, por lo que la pregunta queda enterrada a efectos parlamentarios.

Esta comisión de Secretos Oficiales lleva dos años sin constituirse por los vetos cruzados que hay en el Congreso. Sus miembros se eligen en el pleno por mayoría cualificada. Es decir, se necesitan 210 votos, los mismos que para renovar el CGPJ, así que requiere de un acuerdo transversal que a día de hoy parece una quimera.

La presencia de Vox y Bildu

Históricamente, los miembros de la comisión de Secretos Oficiales han sido los portavoces de los grupos parlamentarios, quienes tienen obligación de secreto de lo que se delibera dentro y siempre se han reunido a puerta cerrada. El 'problema' de las últimas dos legislaturas -la breve de 2019 y la actual- ha sido la entrada de Vox en el Parlamento o que Bildu haya conseguido formar grupo propio.

Una parte del hemiciclo no quiere al partido de Santiago Abascal en dicha comisión. Y la otra, veta la posibilidad de ver a Gabriel Rufián (ERC) o Mertxe Aizpurua (Bildu) en este tipo de reuniones, en las que se analiza información que afecta a la seguridad del Estado.

La consecuencia de todo ello es que la propia directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, no puede someterse a este control parlamentario y si los grupos quisieran obtener información reservada del Gobierno, no hay lugar donde hacerlo, según reveló El Confidencial.

La pregunta de Ábalos, en el limbo

De hecho, Vox reclamó en noviembre la comparecencia de la directora del CNI para dar cuenta de las medidas contra las noticias falsas y la Mesa del Congreso lo impidió -con los votos de PSOE, Podemos y PP- con el argumento de que la responsable de los servicios secretos solo puede comparecer en la comisión, que no se ha creado.

En la última legislatura de Mariano Rajoy empezó a haber problemas con esta comisión de Secretos Oficiales cuando el PP vetó la presencia del entonces portavoz de ERC, Joan Tardá. Aun así, la comisión se constituyó y celebró reuniones hasta el 3 de marzo de 2019. Desde entonces, no hay avances y cualquier pregunta sobre fondos reservados -como la que afecta ahora al viaje de Ábalos- queda en el limbo.