La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha calificado este martes de "desproporcionado" tanto el incidente que se produjo la semana pasada cuando dos agentes de movilidad quisieron multarla en la Gran Vía de Madrid como su cobertura mediática.

"Parece que en España no hubiera problemas más importantes que el hecho de que le pongan una multa a una sexagenaria, como si no existiera el presidente del PSE-EE Eguiguren, el desafío independentista de Cataluña y los casos Gürtel y ERE", ha declarado en rueda de prensa, añadiendo que, a su juicio, se trata de un incidente de mi vida privada y además no es algo extraordinario en la vida de cualquier ciudadano". 

Aguirre ha aprovechado además la comparecencia ante los medios de comunicación para atizar al presidente del Partido Socialista del País Vasco (PSE), Jesús Eguiguren, después de que éste afirmara en el periódico 'Gara' que "en Madrid con ETA se vivía mejor" recordándole que al menos ella no ha sido condenada por malos tratos a su pareja

Eguiguren, quien ha publicado un libro en el que aboga por unir País Vasco y Navarra, fue condenado a 17 días de arresto por haber pegado una paliza a su esposa, Assunta Zubiarráin, en febrero de 1992. El dirigente socialista, según la sentencia, golpeó a su mujer con las manos, un paraguas y un zapato durante una fuerte discusión conyugal. 

Al margen de sus críticas al presidente del PSE, Aguirre ha vuelto a pedir perdón y ha reconocido que cometió un error. Además, ha indicado que comparte con Ana Botela que la ley es igual para todos y ha sostenido que no espera el respaldo de su partido.