La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ha aprobado este miércoles la provisión de puestos en el extranjero para los diplomáticos españoles en este 2021 a nivel de cónsules, segundas jefaturas y encargados de negocios, en el que destaca el destino del que fuera embajador en Venezuela en los últimos años, Jesús Silva, quien se convierte en el nuevo cónsul español en Ciudad del Cabo (Sudáfrica).

Silva fue cesado en noviembre y su puesto en Caracas lo ocupó un encargado de negocios, Juan Fernández-Trigo, ya que el Gobierno español bajó un escalón su representación diplomática en el país sudamericano al no reconocer los comicios presidenciales ni parlamentarios organizados por el régimen de Nicolás Maduro.

Si bien lo lógico es que un diplomático regrese a Madrid durante unos años tras finalizar su etapa al frente de una embajada, en el caso de Silva la ministra ha aceptado este nuevo destino consular para él en un continente -el africano- en el que nunca había estado.

El desarrollo del 'bombo'

Este reparto de puestos en el exterior es el llamado 'bombo' dentro de la jerga diplomática. Aquellos que desean alguna de las plazas en liza tienen que rellenar una lista de destinos deseados, de mayor a menor importancia. Luego, la Junta de la Carrera Diplomática -un órgano interno del ministerio- analiza las candidaturas por escalafones y méritos, y traslada una propuesta al ministro de turno, que no suele cambiar el reparto salvo raras excepciones.

En esta ocasión, han sido 107 los destinos en liza (ver abajo el documento). Vozpópuli ya adelantó varios de los nombramientos que González Laya tenía sobre la mesa. Por ejemplo, la propuesta para nombrar al actual embajador de la Unión Europea en Cuba, Alberto Navarro, como nuevo cónsul general español en Boston (Estados Unidos) y con la que se cerrará el polémico caso con el que ha tenido que lidiar en las últimas semanas el alto representante de la UE para la Política Exterior y la Seguridad Común, Josep Borrell.

Resolución puestos Exteriores by Vozpopuli

Además, este diario informó de que la actual jefa de Protocolo dentro del Ministerio de Asuntos Exteriores, Caridad Batalla, sería la próxima cónsul en Nueva York; que el exembajador en Etiopía, Borja Montesino, ocuparía la segunda jefatura en la sensible embajada de Marruecos, donde el mandato del embajador Ricardo Díez-Hochleitner fue prorrogado durante un año más ante la tensión migratoria con el país vecino y las dificultades para celebrar una cumbre bilateral; y que el exembajador en Jamaica, Josep María Bosch, se encargaría del consulado en San Juan de Puerto Rico. Estos puestos han sido confirmados este miércoles en el 'bombo' firmado por la ministra.

En la resolución aparecen los nuevos destinos de algunos diplomáticos 'caídos en desgracia' tras la llegada del PSOE de Pedro Sánchez al poder y que han preferido ponerse al frente de un consulado o una segunda jefatura antes que insistir en una embajada que por escalafón y antigüedad tendrían derecho, pero en las que les resultaría difícil entrar.

Antiguo embajador en el Vaticano

Es el caso de quien fuera embajador en el Vaticano y Portugal con el PP, Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga, quien ocupará la segunda jefatura de la embajada en Bélgica. O del exsecretario de Estado para Iberoamérica con José Manuel García Margallo, Jesús Gracia, que dirigirá el consulado de Bogotá (Colombia) tras varios años con el mismo cargo en Cantón (China).

Otro llamativo nombramiento es el de Pedro Miguel Jiménez Nácher como coordinador dentro de la Representación Permanente ante la UE. En septiembre de 2019, con Borrell de ministro, éste último suspendió su destino como cónsul en Estrasburgo (Francia) a raíz de una investigación interna que Exteriores abrió contra el diplomático tras las quejas de varias subordinadas, quienes denunciaron el trato vejatorio al que supuestamente las sometió durante su breve estancia de cónsul general en Londres.

Entre los diplomáticos más jóvenes que han entrado en este 'bombo' destaca el caso de Mercedes Millán Rajoy, hija del eurodiputado 'popular' Francisco Millán y sobrina del expresidente del Gobierno. Diplomática desde 2011 con el número dos de la promoción, su nuevo destino es la segunda jefatura de la embajada española en Nur-Sultán, capital de Kazajistán. Previamente, estuvo de asesora con Íñigo Méndez de Vigo y ha tenido destinos en Bruselas y Nuakchott (Mauritania).

Laya saca a Ridao del 'bombo'

En ocasiones, algún diplomático sale del 'bombo' porque el jefe de la diplomacia tiene pensando para él un puesto de embajador. En esta ocasión, ha sido el caso de José María Ridao, quien en enero dejó su puesto de director adjunto en El País y solicitó su reingreso en la carrera diplomática. Este escritor había pedido ir de cónsul a Francfort o Dusseldorf (Alemania), o bien ocupar la segunda jefatura en la embajada de Bélgica o Suiza, pero el hecho de que González Laya le haya sacado del 'bombo' es un claro síntoma de que está pensando en él para dirigir una importante embajada.

Licenciado en Derecho y Filología Árabe, autor de una veintena de libros, tuvo el carné socialista entre 1996 y 2000, así que es un diplomático afín al PSOE. Una condición que pocos tienen y que se une al hecho de su plena disponibilidad en estos momentos cuando la ministra ha cumplido un año en el puesto. En los pasillos del Ministerio circula entre los diplomáticos la posibilidad de que la estratégica embajada en Marruecos, en la que Ricardo Díez-Hochleitner se encuentra ya en la 'prórroga', esté reservada para él.

Ridao conoce muy bien el país vecino gracias a su amistad con el escritor Juan Goytisolo, a quien visitaba a menudo en Marrakech. El premio Cervantes le nombró su albacea testamentario por este motivo, pero en su entorno subrayan que él no ha recibido ningún ofrecimiento por parte de la ministra o de alguien de su equipo de trabajo para irse de embajador a Rabat.

Su último puesto diplomático antes de fichar por El País fue el de cónsul en Washington en sustitución de Enrique Sardà, quien fue cesado en verano de 2017 de manera fulminante por mofarse de la entonces presidenta de Andalucía, Susana Díaz, en un comentario publicado en su cuenta de Facebook.