La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, tiene sobre su mesa una propuesta para nombrar al actual embajador de la Unión Europea en Cuba, Alberto Navarro, como nuevo cónsul general español en Boston (Estados Unidos), según adelantó este lunes la web especializada The Diplomat in Spain y confirmaron fuentes diplomáticas a Vozpópuli.

El nombre de Navarro para Bostón aparece en una lista de nombramientos consensuada la semana pasada por la Junta de la Carrera Diplomática y que se ha elevado a la ministra. Este órgano interno de Exteriores, en el que están representantes de los diferentes escalafones de la diplomacia española, estudia cada año las peticiones formuladas por los aspirantes al reparto de puestos en el extranjero. Es el llamado 'bombo' dentro de la jerga diplomática.

El embajador europeo en La Habana pidió a Exteriores entrar en la convocatoria de este año, así que el primer paso lo dio él. El ministro de Asuntos Exteriores de turno suele respetar la lista que le traslada la Junta de la Carrera Diplomática salvo contadísimas excepciones, de modo que la opción de que Navarro salga en las próximas semanas de Cuba y se incorpore en su nuevo puesto de Bostón en verano es prácticamente segura, según las fuentes consultadas por este periódico.

Vozpópuli ha tenido acceso a otros importantes puestos que aparecen en el 'bombo' de este año. Por ejemplo, la actual jefa de Protocolo dentro del Ministerio de Asuntos Exteriores, Caridad Batalla, será la próxima cónsul en Nueva York. Además, el exembajador en Etiopía, Borja Montesino, ocupará la segunda jefatura en la sensible embajada de Marruecos, donde el mandato del embajador Ricardo Díez-Hochleitner fue prorrogado durante un año más ante la tensión migratoria con el país vecino y las dificultades para celebrar una cumbre bilateral.

Por su parte, el exembajador en Jamaica, Josep María Bosch, se encargará del consulado en San Juan de Puerto Rico. Este diplomático catalán fue nombrado en 2013 delegado de la Generalitat de Cataluña en Madrid. Persona moderada, militante de Unió Democrática de Catalunya y próximo a Josep Antoni Durán i Lleida, fue relevado del cargo dos años más tarde cuando su partido salió del Govern de Artur Mas.

La polémica del embajador en Cuba

Navarro provocó en febrero una polémica diplomático que llevó al Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, a convocarle en Bruselas para que explicase la carta que envió al presidente estadounidense, Joe Biden, en el que le pedía que levantase el embargo económico sobre la isla, así como unas declaraciones al medio local CubaNet en las que dijo que Cuba no es una dictadura.

"No, yo no considero que Cuba sea una dictadura. Claro que no", dijo al respecto. "Como embajador yo no puedo andar dando calificativos y menos del gobierno en el que estoy acreditado. Yo lo que voy constatando son los pasos que se dan, la Constitución que se aprueba, las medidas para el trabajo por cuenta propia que se aprueban, espero que ahora se impulse también a la pequeña y mediana empresa", apuntó el que fuera secretario de Estado de Asuntos Exteriores con Miguel Ángel Moratinos.

La iniciativa de Navarro levantó las críticas de un grupo de eurodiputados, primero de la delegación del PP, pero también de liberales y conservadores, que acusaron al diplomático español de alinearse con el régimen cubano. De ahí que exigiesen a Borrell su destitución a través de una misiva.

Para los eurodiputados críticos con la iniciativa del embajador europeo en Cuba, su misiva a Biden constituía "un hecho grave en una línea de actuación totalmente desafortunada y errática sobre lo que debe ser la defensa de los intereses y valores de la UE".

Igualmente, denunciaron que Navarro intentó que su "disparatada iniciativa" fuera respaldada por representantes diplomáticos de otros países miembros de la UE, que declinaron firmar la carta propuesta por el embajador, según informaron los eurodiputados del PP Dolors Montserrat, Esteban González Pons, Antonio López-Istúriz y Leopoldo López Gil en un comunicado.

Navarro ofreció "profundas disculpas" a los eurodiputados, aunque siguió en el cargo. Borrell reconoció en una carta a los citados eurodiputados del PP que entre las funciones de su subordinado, “no está (…) suscribir este tipo de iniciativa, menos aun cuando se dirigen al líder de un tercer país”, es decir, Joe Biden.