La examante del rey emérito Corinna Larsen ha comparecido este viernes como testigo en defensa del polémico excomisario José Villarejo durante un juicio en el que se enfrenta a dos años de cárcel por calumniar al ex director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán. El expolicía dijo en un programa de televisión que el jefe de la inteligencia española amenazó de muerte a la mujer en 2012. Durante la sesión judicial, la empresaria germanodanesa ha confirmado que esas amenazas fueron reales y que partían del rey Juan Carlos I. “Él daba las órdenes", ha afirmado.

Larsen ha declarado por videoconferencia desde Londres asistida por un intérprete porque ha preferido contestar a las preguntas en inglés. Ha comenzado declarando que acudió a un notario de Inglaterra para acreditar que las declaraciones que había hecho Villarejo eran ciertas. Se produjeron después del accidente del monarca en un viaje de caza en Botsuana que sacó a la luz la relación sentimental que mantenían desde hacía años.

“El 22 de abril de 2012 recibí un sms en el que se me avisaba que una empresa de seguridad estaba en mi casa. Llamé al rey Juan Carlos para pedirle una explicación. Él no fue claro y me dijo que iría Sanz Roldán para asegurarme de que se me protegería de los paparazzi”, ha explicado. Buena parte del interrogatorio del abogado de Villarejo ha versado sobre esa declaración ante notario en la que, entre otras cosas, Corinna Larsen denunciaba el asalto de su casa y sus oficinas en Mónaco por parte de mercenarios franceses contratados por el CNI

La presunta amenaza

En concreto, las presuntas amenazas -que Sanz Roldán ha negado- se produjeron en un hotel de Londres el 5 mayo de 2012. Corinna reprodujo las palabras que supuestamente pronunció el entonces jefe de los servicios secretos: “Hay determinadas recomendaciones que tenía que seguir y él dijo que si no las seguía, no iba a poder asegurar mi seguridad física ni la de mis hijos”. “Cada vez que me negaba a lo que él me pedía, me contestaba que no era buena idea y que podía haber consecuencias”, reiteró Larsen sobre la actitud de Sanz Roldán. 

En ese mismo año 2012 en el que se produjeron las presuntas amenazas, Larsen recibió cerca de 65 millones de euros del rey emérito. Era la mayor parte de los 100 millones de dólares que recibió el monarca de la familia real Saudí. La empresaria ingresó ese dinero en una cuenta a su nombre en Las Bahamas y desde entonces ha hecho diversas inversiones con él. Por estos hechos está siendo investigada en Suiza por un fiscal ante el que aseguró que fue un “regalo” de Juan Carlos I por “gratitud y amor”

Este viernes, Corinna le ha explicado al juez que la reunión en la que fue amenazada se llevó a cabo “por petición expresa” del rey Juan Carlos: “El rey me llamó para decirme que Sanz Roldán venía a Londres expresamente para reunirse conmigo. No tenía mucho que decir sobre este tema, no tenía opción a negarme a esta reunión. Es importante resaltar que  el rey y Sanz Roldán siempre quisieron hacer constar que el rey era el que le daba las órdenes a Sanz Roldán”

"Estaba muy asustada"

“¿Se sintió amenazada y le hizo temer mucho al sentirse amenazada por un jefe de Estado y el jefe de unos servicios secretos?”, le ha preguntado el abogado de Villarejo. “Sí, estaba decididamente muy asustada. No entendía el motivo y no se me dio una explicación adecuada como ciudadana a una persona normal, una mujer”, ha contestado ella, que ha destacado que eran “personas poderosas”. 

“Una ocupación de mi casa y mis oficinas me aterrorizó”, ha añadido Larsen, quien ha manifestado que estas actuaciones no tenían nada que ver con una mera protección frente a paparazzis. Asimismo, ha insistido en que Sanz Roldán le mandaba correos electrónicos con un pseudónimo y que en uno de ellos le avisaba de que la empresa de seguridad (los presuntos mercenarios) iban a llevarse de su apartamento “ocho cajas negras” con documentos. 

También se refirió a otras cuestiones que le hicieron pasar miedo como la presencia de una persona que entró en su habitación o toparse con un libro sobre Lady Di y una anotación que recordaba la existencia de muchos túneles entre Niza y Mónaco, donde Larsen residía largas temporadas. La princesa Diana de Gales murió en 1997 en un accidente de tráfico tras chocarse contra un pilar en un túnel en París y Corinna entendió la aparición de ese libro como otra prueba de amenaza.

Villarejo y Sanz Roldán

Minutos antes que ella ha declarado como acusado el propio Villarejo. Ha reiterado que “era evidente” que la empresaria germanodanesa “no mentía” y que estaba “aterrada”. “No hice más que reproducir lo que me había dicho la señora Larsen y lo que después pude comprobar porque me lo dijeron altos mandos del CNI y porque aquellos días Sanz Roldán mandó unos correos a la señora Larsen”, ha dicho. 

Según ha detallado, se lo manifestó en uno de los encuentros que tuvo con ella “por orden del director del CNI por razones que no podría precisar”. “Se grabó (la reunión) por orden del CNI y fueron ellos los que me facilitaron los dispositivos para ello”, ha declarado el exmando, trasladado para el juicio desde la cárcel de Estremera en la que se encuentra de forma provisional desde finales de 2017.

Sanz Roldán ha admitido la visita a Londres para verse con Corinna porque "es pública", pero ha eludido ofrecer detalles sobre el encuentro amparándose en la reserva de su cargo. Ha negado las amenazas o haber contratado a mercenarios franceses para amedrentar a la examante del rey. Ha achacado el temor de la empresaria a una interpretación errónea de sus palabras.