El Pleno del Congreso ha apoyado abrir la reforma del Código Penal para despenalizar los delitos de opinión e injurias a la Corona e instituciones del Estado, los delitos contra los sentimientos religiosos y el enaltecimiento del terrorismo. La iniciativa ha sido defendida por Unidas Podemos y ha contado con el apoyo del PSOE, que ha ofrecido diálogo y consenso, pero desde el PP y Vox ya se ha expresado el rechazo a la propuesta.

El presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, ha asegurado que la intención de su iniciativa es "blindar el ejercicio de derechos fundamentales, ahora amenazados por delitos obsoletos"; "modernizar" un Código Penal con "rémoras franquistas"; "cumplir" con el programa de Unidas Podemos y con el mandato de Europa; y garantizar que ningún artista acabe en la cárcel.

Asens ha defendido que "con esta ley España va a dejar de liderar la lista de artistas más condenados" y ha insistido en que "hoy es un día importante" porque las "fuerzas progresistas" van a "demostrar que se puede dar una respuesta democrática diferente".

En el marco de su intervención, ha hecho referencia a los raperos condenados Valtònyc y Pablo Hasél y ha cargado contra el sistema judicial español, que --a su juicio-- tiene una "cúpula" que está "colonizada y secuestrada por la derecha" y unos "censores disfrazados de jueces".

El PSOE "no está de acuerdo" con todo

El diputado del PSOE Odón Elorza ha coincidido en la necesidad de "acomodar" la normativa a "una realidad que ha cambiado" al considerar que el Código Penal cuenta con "conceptos que no se corresponden con los tiempos", pero ha reconocido que "no está de acuerdo con alguna de las derogaciones que plantea el proponente".

En este sentido, ha apoyado la toma en consideración de la iniciativa de Unidas Podemos, pero ha adelantado que el PSOE hará "aportaciones" para afrontar el debate con la premisa de "buscar consenso", invitar al "diálogo social" y "atender" las recomendaciones de las instituciones internacionales.

Elorza ha recordado que existe "un conjunto importante de recomendaciones" del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas como del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que "invitan a revisar el Código Penal". Ha insistido en que se trata de un requerimiento que "debe atenderse" y no una "cuestión de antojo".

Durante su turno de palabra, el socialista ha asegurado que con la reforma no se va a "desproteger a nadie" ni "conceder impunidad hacia nada" y ha recordado que el honor de las personas y de los símbolos "ya tienen su marco de defensa". "No va a haber indefensión", ha dicho para luego precisar que el objetivo es tipificar los delitos "con proporcionalidad".

El PNV pide calma

También el PNV ha pedido calma. Su portavoz de Justicia e Interior, Mikel Legarda, ha pedido que la toma en consideración no suponga una tramitación inmediata, dado que cree pertinente aguardar al proyecto de ley que el Gobierno ha prometido públicamente y que aborda también la reforma de la normativa.

Jon Iñarritu, de EH Bildu, también ha avanzado que su formación apoya iniciar esta reforma porque considera que el Código Penal cuenta con "artículos arcaicos" con "origen en el franquismo" que "protegen de sobremanera a la jefatura del Estado". Eso sí, según ha dicho, presentará enmiendas al articulado.

Para la portavoz adjunta de Esquerra Republicana, Carolina Telechea, la iniciativa de Unidas Podemos "es un buen comienzo" y esperan que "se tramite con celeridad", aunque también ha criticado que no se haga mención a otras reformas pendientes como la de los delitos de sedición y rebelión, o la derogación de la Ley de Seguridad Ciudadanos, conocida por sus detractores como 'ley mordaza'.

También Más País, la CUP y el Bloque Nacionalista Gallego (BNG) han respaldado en el debate la tramitación de la iniciativa de UNidas Podemos.

Por el contrario, desde el Partido Popular, Vox y Ciudadanos ya han adelantado su rechazo a la iniciativa. La portavoz 'popular' en la Comisión Constitucional, Edurne Uriarte, ha criticado la propuesta al considerar que "persigue" la "impunidad para todos aquellos que quieren atacar símbolos e instituciones", así como a quienes quieren "hacer apología al terrorismo".