Podemos ha entrado en una travesía del desierto. Los más optimistas hablan de “transición", otros de los últimos coletazos de un partido en vías de extinción. Sea como fuere, todas las miradas están puestas en Yolanda Díaz. Ella es la ministra mejor valorada de los morados y Pablo Iglesias la encumbró como futuro rostro visible del partido. Sin embargo, los movimientos de la dirección ahora capitaneada por Irene Montero impiden abrir el debate sobre el poder orgánico. Así que fuentes de Podemos afirman que se están abriendo contactos entre Díaz y el entorno de Ada Colau más próximo al partido verde europeo, cercano a Íñigo Errejón.

La relación entre Irene Montero e Yolanda Díaz ha sido mejorable durante los últimos meses. La lejanía entre las dos ministras es un secreto a voces en la formación morada. Pero para el futuro de Podemos, Montero ha entendido que es conveniente que Yolanda Díaz siga formando parte del equipo. Pero sin tener el poder suficiente para gestionar el partido. Irene Montero busca un deshielo con Yolanda Díaz. Pero es fácil concluir que la convocatoria de un Vistalegre IV exprés el próximo 14 de junio para que se revalide la actual cúpula sin más propuestas no agrada a la ministra de Trabajo.

Como si de un hircocervo se tratara (el animal mitológico formado por un macho cabrío y el ciervo, símbolo además quimérico), Podemos intenta encajar en la misma ecuación a las dos dirigentes. Pero el modelo bicéfalo entre partido y Gobierno no convence a muchos. "Nadie va a respetar las órdenes de Ione Belarra", vaticinan cuadros de Podemos.

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Europa Press

Dos fichajes reveladores

Uno de los elementos que más preocupan internamente ha sido el fichaje por parte de la ministra de Trabajo de dos dirigentes que provienen de Cataluña y que están vinculados tanto al partido de Colau (los Comunes) como a Izquierda Unida, y que además tienen buena acogida en el Partido Verde Europeo al que Errejón quiere seducir para convertir a Más País en el referente verde en España.

Se trata de Josep Vendrell, que se ha convertido desde el pasado mes de abril en jefe de gabinete de Yolanda Díaz y que proviene de ICV, partido hermano de IU en Cataluña, al que pertenece Ernest Urtasun. Urtasun es un eurodiputado y diplomático que se mueve con soltura en el grupo de los Verdes Europeos. Y Vendrell es un cuadro de ICV que en la pasada legislatura fue el coordinador del grupo parlamentario de los Comunes. Es decir, que es una de las personas de máxima confianza de Colau.

En Cataluña, recuerdan cómo ICV fue “el referente verde más sólido en España para los Verdes Europeos”. La facción de Urtasun, de hecho, se llama Esquerra Verda y está dentro de los Comunes. A nadie se le escapa la importancia de esta relación, puesto que Errejón tiene importantes contactos en ese sector y aspira a importar el modelo de partido regeneracionista, transversal, ecologista y reformista de los verdes alemanes. "Es el Podemos de los comienzos", resumen algunos en la formación morada.

Un 'Spin doctor' de Errejón

Hay más. Yolanda Díaz también ha fichado a Rodrigo Amirola, nombre poco conocido a nivel público pero relevante internamente en Podemos. Fue uno de los spin doctor de Errejón en la primera etapa del partido. Redactaba los discursos del madrileño y le ayudaba en la definición de la línea estratégica. Después de Vistalegre II, con la derrota de Errejón, Amirola se mudó a Cataluña y buscó la protección de la diputada, Jéssica Albiach, actualmente al mando del grupo parlamentario de los Comunes.

Cuando Albiach fichó Amirola, el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, intentó por todas las vías paralizar su contratación. Ordenó a Albiach prescindir de él por ser “errejonista”, según revelan fuentes de Podemos en Cataluña. Albiach logró resistir gracias al hecho de que en Podemos todavía no se había instaurado el sistema cerrado de orden y mando que se impuso con la segunda purga a partir de 2019.

El regreso a Madrid de Amirola es reveladora de que se están abriendo puentes entre el sector de Yolanda Díaz y Colau. La alcaldesa de Barcelona nunca ha sido una pablista pura, y fuentes de su entorno revelan que está estudiando todos los escenarios, entre los cuales no se descarta un giro estratégico con la desconexión paulatina de Podemos. Esta opción ya estuvo sobre la mesa después de la repetición de las generales, pero Colau “quiso esperar”, revelan las fuentes consultadas.

"Vuelta al año 2014"

La sensación que se percibe en Podemos es de "vuelta al año 2017". Entonces las primeras espadas de Podemos, Iglesias y Errejón, ya debatieron con virulencia sobre el modelo de partido. Errejón quería que Iglesias se limitara a ser un simple rostro público de Podemos, al estilo de Evo Morales (líder de masa) y Álvaro García Lineras (teórico y verdadero director de orquesta). Pero Iglesias obviamente se negó. “En la papeleta va mi cara, pues decido yo”, era una de las frases que se escuchaban en la dirección de entonces.

Cuatro años después se presenta una disyuntiva muy parecida. Aunque con la diferencia de que Yolanda Díaz, la elegida para vender por toda España la sigla de Unidas Podemos, no es una fundadora del partido, mientras que Irene Montero puede contar con un núcleo de fieles que están al mando del partido, y no quieren perder sus privilegios. De ahí que, a la espera de que Yolanda Díaz hable claro sobre su futuro, en la dirección de Podemos han saltado las alarmas ante los primeros movimientos de la nueva vicepresidenta. Para algunos son reveladores las "dudas" de la ministra gallega ante el futuro en Podemos y su intención de preparar el terreno por si se impone un corsé por parte de Montero.