No les faltan emociones a los 138 militares españoles que, con sus ocho cazas Eurofighter, están desplegados en Lituania. Ejercen como policía aérea en apoyo a los países bálticos, sin capacidades para cumplir con esta misión. En apenas dos meses y medio ya han despegado en 14 ocasiones para interceptar aviones rusos que circulaban sobre la región incumpliendo las normales establecidas de vuelo. La intervención más mediática que han llevado a cabo, sin duda, se la lleva la del pasado 8 de julio, en presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

"¡Alfa scramble!". Ese es el grito clave sobre el que orbita la misión de los militares españoles. Los pilotos del Ala 14 del Ejército del Aire, con base en Albacete, deben equiparse con todos sus pertrechos, arrancar motores y ponerse en vuelo para interceptar una aeronave no identificada en menos de 15 minutos. Son los controladores aéreos los que detectan la intrusión de los aviones.

¿Cómo puede un avión volar sin ser identificado? ¿De qué clase de aeronaves se tratan? Lo más frecuente es que sean de naves de nacionalidad rusa, desde bombarderos hasta cazas, pasando por otros modelos con menor capacidad de ataque. La mayoría de las ocasiones vuelan desde Kaliningrado hasta la Rusia continental, o viceversa, sin un plan de vuelo notificado, con el transpondedor desactivado y sin entrar en contacto con los puntos de control.

La celeridad en la misión

Las tiranteces entre la OTAN y el Kremlin son palpables. Y a mayor actividad de la Alianza Atlántica en la zona -en forma de maniobras-, también aumentan los movimientos de las aeronaves rusas. Una circunstancia que los militares españoles desplegados en la base aérea de Šiauliai han podido comprobarlo de primera mano. Desde el 30 de abril lideran la misión de alerta de reacción rápida integrada en la Policía Aérea en el Báltico. Y, desde entonces, han despegado en 14 ocasiones para identificar los aviones, fotografiarlos y acompañarlos hasta que abandonan el espacio aéreo protegido.

La clave de la misión está en la celeridad. De lo contrario, la interceptación de las aeronaves es imposible. Aun cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está dando una rueda de prensa frente al hangar donde se ubica el Eurofighter, como ocurrió el pasado 8 de julio: los militares despegan en tiempo récord para cumplir su misión.

El teniente coronel del Ejército del Aire Bayardo Abós Álvarez-Buiza, jefe de la misión española en Šiauliai, detalló a Vozpópuli que, con aquella intervención frente al presidente del Gobierno, sumaban un total de 13 alfa scramble. Una cifra considerable para los dos meses y medio que llevan de misión en Lituania.

Otro avión ruso interceptado

Pero esta misma semana han llevado a cabo otra intervención, tal y como desveló el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) a través de sus redes sociales:

La cuenta de Twitter de España en la OTAN también informó del episodio: "Nuevo 'alfa scramble' del Ejército del Aire desplegado en Lituania en el marco de la misión de policía aérea del Báltico de la OTAN. Nuestros aviones preservan 24 horas al día, 7 días a la semana, la seguridad del espacio aéreo del flanco oriental de la Alianza".

Los militares españoles desplegados en Lituania para cumplir con el propósito de policía aérea en el Báltico se encuentran en el ecuador de su misión. De seguir con este ritmo, regresarán a España con una treintena de intervenciones a sus espaldas en una región que evidencia las fricciones aún latentes con Rusia.