El 44% de los catalanes preferiría que el PSC estuviera en el nuevo Gobierno de la Generalitat, ya fuera en solitario o con un pacto de izquierdas con ERC y En Comú, pero la sensación mayoritaria es que al final volverán a gobernar los independentistas de ERC y Junts con la CUP.

Así se refleja en la encuesta poselectoral realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y dada a conocer este jueves, a punto de cumplirse los tres meses desde los comicios autonómicos del 14 de febrero.

Al preguntar por los electores cuál es su opción de gobierno preferida, un 31,2% apuesta por un tripartito de izquierdas con PSC, ERC y En Comú, mientras que un 23,2% desea un acuerdo entre independentistas (ERC, Junts y CUP).

Detrás aparece la fórmula del PSC en minoría, que cuenta con un 12,7% de partidarios, y la última opción en cuanto a preferencias es ver a Esquerra gobernando en solitario, que sólo tiene un respaldo del 5,7% de los electores.

Illa pide aparcar el "veto" al PSC 

El líder del PSC en el Parlament, Salvador Illa, ha reclamado este jueves al vicepresidente del Govern en funciones y candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès, que aparque "vetos y exclusiones" a su partido, mientras que el dirigente republicano le ha dejado claro que no dará un paso al lado en su voluntad de ser investido.

En la sesión de control en el Parlament, Illa ha argumentado que "no es tiempo de vetos ni exclusiones, y sí de sumar, consensuar e ir juntos" en favor de la diversidad de Catalunya, y le ha pedido dar un paso al lado.

Aragonès asegura que no dará un paso al lado

Sin embargo, Aragonès ha replicado que las investiduras "no caen del cielo" y hay que batallarlas, y ha asegurado que es lo que está intentado hacer desde las elecciones del 14 de febrero.

"Las fuerzas tienen la libertad de ver con quién hacen pacto, y esto no se llama veto ni historias. Hay que intentar buscar el acuerdo. Usted hace como el que está sentado en un banco, esperando a ver qué le pasa por delante. No lo conseguirá. No daré un paso al lado", ha exclamado.

El dirigente republicano ha advertido de que defenderá su candidatura a la presidencia de la Generalitat en base a los resultados de las elecciones del 14 de febrero, y porque considera que es una oportunidad para llevar a cabo una reconstrucción económica y social de Catalunya, con una "nueva manera de gobernar basada en la negociación y el diálogo" y con la determinación de la independencia.

"No daré un paso al lado, porque el proyecto de ERC nunca ha dado un paso al lado, y menos lo dará ahora", ha reiterado Aragonès, que cree que quedan días para intentar configurar un Govern.

Todo ello después de que Illa haya asegurado que Catalunya necesita tener un Govern que no esté en funciones, y por ello ha pedido de nuevo a Aragonès que permita que su partido, que ganó las elecciones, intente articular un Ejecutivo de izquierdas y progresista, después de que el candidato republicano no lo consiguiera en los debates de investidura de finales de marzo.